La gestión de la atención presencial a la ciudadanía en AMVISA se prepara para un cambio importante. El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y EH Bildu han alcanzado un acuerdo para publificar este servicio, que hasta ahora estaba en manos de una empresa externa. Esta decisión, que se ratificará este viernes en el Consejo de Administración de la sociedad pública, implica que la atención pasará a realizarse con personal propio a partir de este mes de enero de 2026.
Un cambio de modelo tras finalizar el contrato
Desde el año 2011, una empresa subcontratada se encargaba de las aproximadamente 18.000 atenciones presenciales anuales que recibe AMVISA. Tras el fin del contrato el pasado 1 de enero, el Gobierno municipal y la coalición abertzale han pactado recuperar la gestión directa.
Según explicaron ayer el presidente de AMVISA, Pascual Borja, y la portavoz de EH Bildu, Rocío Vitero, el nuevo sistema mantendrá las cinco plazas de atención existentes, con posibilidad de ampliación. No obstante, el sindicato ELA ha advertido que este movimiento “supone el despido de la actual plantilla”, formada por seis personas (cinco de ellas mujeres), quienes realizan tareas de cobros, trámites online y altas o bajas de usuarios.
La postura sindical y los derechos de los trabajadores
ELA ha manifestado que, aunque defiende la publificación de servicios, esta no debe realizarse “a costa de las personas trabajadoras que hasta ahora han estado prestando el servicio”. El sindicato recuerda que esta plantilla mantuvo más de tres meses de huelga indefinida y que existen procesos judiciales abiertos: “tres personas tienen juicios pendientes de cesión ilegal, uno de ellos ya con sentencia favorable al trabajador”.
Por ello, la central sindical ha solicitado a las instituciones que “reconsideren su postura inicial y que garanticen la primera subrogación a la plantilla actual, tal como establece la legislación estatal como la europea”.
Razones técnicas y organizativas del acuerdo
La decisión de prescindir del modelo externalizado responde, según el Ayuntamiento, a análisis técnicos que señalaban “limitaciones en la eficiencia y calidad” y dificultades por la división entre personal interno y externo. Además, se apunta a la necesidad de cumplir con la Ley de Servicios de Atención a la Clientela de 2023, que exige estándares de confidencialidad y control que, bajo el modelo anterior, AMVISA “no podía garantizar plenamente”.
Mientras el Ayuntamiento señala que el personal actual “podría optar a integrarse en la plantilla municipal si cumple los requisitos establecidos”, ELA insiste en que, si la situación no se reconduce, llamará a “movilizaciones en defensa de los puestos de trabajo”. Por el momento, la atención telefónica de 24 horas seguirá gestionándose de forma externa sin cambios previstos.

