La mayoría de los entrenadores han dejado el club también por impagos y decenas de padres y madres exigen transparencia sobre la gestión económica de la entidad
El colegio Sansomendi-Paula Montal habría cerrado sus instalaciones deportivas al Club Deportivo Lakua por impago, según anuncia un cartel en el propio centro, en una fotografía compartida en el grupo de Whatsapp de los padres y madres del CD Lakua: «El polideportivo permanecerá cerrado. Motivo: impago». Los niños y niñas más pequeños del club se quedan sin su espacio habitual de entrenamiento.
Preguntado por las familias a través de ese mismo canal, el presidente, Mohamed El Bachir Akbache, ha respondido con un mensaje de audio: «Los niños entrenarán donde siempre y como siempre. ¿Vale? Un saludo, gracias».
No ha aclarado cómo será posible si las instalaciones están cerradas.
El cierre llega después de semanas de tensión entre las familias y la directiva. El Bachir Akbache se comprometió en una reunión celebrada el pasado viernes 9 de enero a enviar las cuentas de la entidad a los padres y madres. No lo ha hecho.
Sin entrenadores y sin explicaciones
El impago no afecta solo a las instalaciones. La mayoría de los entrenadores del CD Lakua han dejado de trabajar por el mismo motivo.
El club agrupa a cientos de familias —486 según SER Vitoria—, con cuotas que oscilan entre los 400 y los 450 euros anuales según la categoría, más la cuota para la equipación obligatoria. Las familias quieren saber qué ha pasado con ese dinero.
El presidente ha atribuido los problemas económicos a un elevado volumen de cuotas impagadas, que cifra en unos 101.000 euros -según ha podido saber este medio de fuentes que acudieron a la reunión del día 9-. Sin embargo, no ha aportado documentación que respalde esa cifra ni ha identificado a las familias supuestamente deudoras. Entre los padres y madres, la situación es diversa: algunos, ante la incertidumbre sobre la gestión, han optado por no pagar todavía la segunda cuota; otros abonaron la temporada completa de golpe. «¿Cómo me voy a quejar si yo no he hecho mi parte?», explica uno de los padres que prefirió pagar todo por adelantado.
Cuentas que no cuadran
Las irregularidades denunciadas por las familias van más allá de la falta de transparencia. Varios padres y madres aseguran haber recibido instrucciones de pagar a un número de cuenta distinto al que habían utilizado anteriormente.
Según las familias afectadas, la Diputación Foral de Álava ha examinado de cerca la situación del club y se ha mostrado sorprendida por lo que ha encontrado. Aseguran también que la institución les ha trasladado su compromiso de ofrecer «el 500%» de apoyo para ayudar a resolver la crisis. G
«Colaboradores», no socios
La relación entre la directiva y las familias se ha deteriorado. Los padres y madres consultados por GasteizBerri denuncian que el presidente les considera «colaboradores» y no socios del club, lo que a su juicio les impide convocar una asamblea extraordinaria para exigir explicaciones y tomar decisiones, como la de destituir a la directiva.
El Bachir Akbache asumió la presidencia el año pasado. En declaraciones a varios medios, ha afirmado que no dimitirá y ha sugerido que tras las protestas podrían existir «intereses ocultos». Las familias lo niegan: aseguran que solo quieren que el club funcione para sus hijos e hijas.
Futuro incierto para cientos de niños
Mientras tanto, son los menores quienes pagan las consecuencias: entrenamientos interrumpidos, instalaciones cerradas e incertidumbre sobre si podrán seguir compitiendo.
Las familias debaten ahora si intentar reconducir el club desde dentro o fundar una nueva entidad.



