El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha decidido mantener la configuración actual del BEI con doble carril, uno por sentido, en el eje Zumaquera–Álava–Salbatierrabide, descartando la propuesta de implantar un “hilo único” tras conocer las conclusiones del estudio técnico encargado al respecto. El informe concluye que esta solución comprometería seriamente la fiabilidad del sistema, provocaría retrasos frecuentes y requeriría inversiones millonarias sin beneficios urbanos proporcionales.
Según ha explicado la concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal, la decisión responde al compromiso de analizar esta alternativa con rigor técnico y sin renunciar a la prioridad del transporte público. “El estudio es claro: el hilo único solo funcionaría en condiciones ideales. En la realidad diaria generaría esperas y un sistema más frágil”, ha señalado. La edil comparecerá próximamente en comisión para detallar el contenido del informe, que ya ha sido trasladado también a la asociación vecinal de El Batán.
Cinco tramos concretos del eje y sus posibles configuraciones
El informe analiza cinco tramos concretos del eje y sus posibles configuraciones. Concluye que los autobuses BEI, al compartir un solo carril, deberían esperar su turno en sentidos opuestos, especialmente en hora punta, rompiendo la cadencia actual. Este efecto dominó alteraría la regularidad, uno de los principales atributos del sistema, y lo haría menos competitivo frente al vehículo privado.
Desde el punto de vista urbano, los beneficios también se consideran limitados. El espacio supuestamente recuperable para otros usos sería menor del previsto, y algunos cruces podrían ver agravada su congestión y dificultado el tránsito peatonal. Además, la configuración a carril único impediría reforzar frecuencias en el futuro, lo que limitaría la capacidad de crecimiento del servicio.
En términos económicos, la opción descartada implicaría costes significativos para su implementación. El informe señala la necesidad de construir un nuevo punto de carga eléctrica en Esmaltaciones, adaptar infraestructuras existentes, instalar nuevos sistemas de semaforización y señalización, y acometer una reurbanización del espacio que quedase liberado. Todo ello supondría una inversión de varios millones de euros.
Más vehículos y personal para mantener las frecuencias actuales
A estos costes se sumaría el impacto operativo. Un servicio más lento obligaría a TUVISA a incorporar más vehículos y personal para mantener las frecuencias actuales. Dado el coste unitario de cada vehículo BEI y las limitaciones de flota, la empresa no dispone de margen para asumir este refuerzo sin una inversión adicional.
El Departamento de Espacio Público y Movilidad considera que el coste económico, sumado al perjuicio funcional, no compensa los potenciales beneficios urbanos. En consecuencia, el Gobierno municipal da por cerrado este debate técnico, aunque mantiene abierta la voluntad de seguir trabajando en medidas que mejoren la integración urbana del BEI en el corredor sur de la ciudad.
La propuesta de carril único había surgido en 2023 como posible medida de mejora urbana, vinculada al objetivo de reducir la congestión en ejes paralelos como Iturritxu–Zumabide–Maite Zúñiga. La congestión registrada en esta zona, tras la implantación del BEI y la reordenación del entorno, había generado críticas vecinales y motivó que se encargara un análisis técnico riguroso.

