Los concejales de Elkarrekin, Garbiñe Ruiz y Oscar Fernández, han comparecido este jueves para explicar su postura ante la negociación de las cuentas municipales para Vitoria-Gasteiz. Con el 14 de enero como límite para las enmiendas y el debate fijado para el día 21, la formación subraya que un acuerdo “es más que un reparto de partidas”.
Prioridad absoluta: la vivienda
Garbiñe Ruiz ha sido tajante al señalar que la ciudad vive una “emergencia habitacional sin precedentes”. Para el grupo, no es suficiente con construir, sino que es “imprescindible aplicar de manera urgente el canon de vivienda deshabitada”.
Además de activar este canon, Elkarrekin pone sobre la mesa el destino de los inmuebles municipales, concretamente los de la calle Cubo 10 y el edificio Florida 28. La formación reclama que estos once inmuebles “en vez de venderse, se rehabiliten y se pongan a disposición de las vecinas y vecinos de Gasteiz” para alquiler social. Según Ruiz, “el Gobierno municipal tiene que decidir de qué lado está”.
Un nuevo modelo de residuos y movilidad
Por su parte, Oscar Fernández ha detallado las exigencias en sostenibilidad. En materia de residuos, proponen ampliar la recogida puerta a puerta a todos los negocios de la ciudad, ya que actualmente se limita al Ensanche. Fernández defiende avanzar hacia el “pago por generación real”, bajo la premisa de que “quien menos residuos genere, menos pague”.
En cuanto a la movilidad, tras la gratuidad hasta los 14 años, Elkarrekin busca ampliar este beneficio. La propuesta es establecer la gratuidad del transporte público para los menores de 18 años, una medida que, según el concejal, ayudará a las familias y mejorará el tráfico en los centros escolares.
Mano tendida con condiciones
La formación recuerda que ya pactaron cuatro presupuestos en la legislatura pasada y mantienen su “mano tendida”. Sin embargo, Garbiñe Ruiz advierte que solo negociarán cuando existan “garantías fehacientes de cumplimiento de los compromisos previos”. Tras la reunión del pasado 29 de diciembre, Elkarrekin espera ahora la respuesta del Gobierno municipal del PSE y PNV

