El cineasta vitoriano regresa hoy a las salas con un thriller psicológico rodado en Vitoria que invita al espectador a mirarse en un espejo incómodo
Vitoria-Gasteiz vuelve a ser protagonista en la gran pantalla. Este viernes 16 de enero llega a los cines «El Mal», el nuevo largometraje del director vitoriano Juanma Bajo Ulloa, una coproducción de Frágil Zinema con apoyo de RTVE y EiTB que se rodó durante 2024 en diversas localizaciones del País Vasco, fundamentalmente en la capital alavesa.
No es casualidad. Bajo Ulloa conoce cada centímetro de su ciudad natal y la utiliza como fuente constante de inspiración estética. Sus calles, sus rincones, su atmósfera: Vitoria se convierte en el tablero donde el cineasta despliega una historia que plantea una pregunta incómoda sobre la naturaleza humana.
«El ser humano tiende a no aceptar una parte importante de su alma, de su ser. Es una parte que molesta. Una parte que es difícil de admitir. Pero que está ahí», explicaba el director en una entrevista con El Confidencial. «Por eso no la vemos en nosotros, pero sí en el otro. El otro es el malvado, el que se equivoca, el que tiene envidia, el que tiene esos defectos».
Una asesina en serie y una periodista ambiciosa
La trama sigue a Elvira Nous, una periodista y escritora de sucesos interpretada por Belén Fabra, que atraviesa una etapa profesional complicada. Su vida da un vuelco cuando es contactada por Martin, una inquietante joven que asegura ser la mayor asesina en serie de la historia. La propuesta es tan siniestra como irresistible: escribir un libro sobre su «talento» para matar.
Natalia Tena da vida a esta asesina que mata «casi inocentemente, con curiosidad, casi como si fuera una niña pequeña», según describió la propia actriz a RTVE. Para construir el personaje se inspiró en videos de mantis religiosas: insectos que parecen inofensivos hasta que atacan con una pulsión devastadora. La película, como ha señalado Bajo Ulloa, «habla de la extraordinaria necesidad que tiene el malvado de ser reconocido, apreciado, valorado, amado o querer estar en el centro de atención».
Completa el trío protagonista Tony Dalton como Thomas, el editor obsesionado con Elvira, junto a Fernando Gil y la joven María Schwinning, descubierta tras un casting de meses. «Cuando aciertas con los intérpretes, creo que ya tienes la mitad del trabajo hecho», subraya el director.

«¿Preferís a Luke Skywalker o a Darth Vader?»
El director de «Alas de mariposa» (1991), «La madre muerta» (1994) y «Airbag» (1997) regresa a sus raíces más inquietantes con atmósferas oscuras, giros argumentales escabrosos y finales de alto impacto visual.
Bajo Ulloa explica por qué disfrutamos viendo villanos en pantalla: «Nos gusta ver a esos villanos en una pantalla de cine, porque no tenemos que responsabilizarnos de lo que estamos viendo. Nos divierte ver ese lado oscuro». Y lanza la pregunta: «¿Preferís a Luke Skywalker o a Darth Vader? ¿A Hannibal Lecter o a Clarice? ¿A Van Helsing o a Drácula? Está claro lo que más nos atrae».
El cineasta, que también actúa como operador de cámara —algo inusual en la industria contemporánea—, utiliza planos contrapicados para acentuar el aspecto infantil de Martin, haciendo que parezca pequeña e indefensa momentos antes de revelar su naturaleza depredadora.
Un espejo incómodo

Para Bajo Ulloa, la función de su película trasciende el entretenimiento: «El Mal es una película de suspense muy entretenida, pero, a la vez, queremos que te haga reflexionar. Que sea como un espejo en el que mirarse». El objetivo es claro: «La forma de curarla es iluminarla para poder reconocerla, saber que está ahí, darte cuenta de que ese personaje oscuro que estás viendo en la película podrías ser tú».
El director rechaza las explicaciones simplistas de la maldad basadas en traumas infantiles. Martin no mata por odio, rencor o reacción contra algo: mata porque considera que es su «don». «La mayoría de las veces culpamos a los demás de nuestro fracaso, o al universo de lo que hacemos mal, a nuestros padres… Y muchas veces huimos de la responsabilidad de haber obrado mal», reflexiona. «Lo que hacemos con lo que heredamos es decisión nuestra».
Su filosofía filmográfica es transparente: «Yo no juzgo en mis películas, solo muestro. Prefiero que sea el espectador el que llegue a sus propias conclusiones». Y añade una verdad incómoda: «La verdad da miedo. La gente no suele reconocer que quiere que a su vecino le parta un rayo».
Un cine sin sitio
Quizás las declaraciones más incisivas del director apunten al estado de la industria. Bajo Ulloa denuncia una «pandemia de hipocresía» en el cine actual, dividido solo entre «cine familiar para ir con tu hijo al centro comercial» y «cine institucional propagandístico, ideológico y político, que nos dice lo que tenemos que pensar».
Su conclusión es mordaz: «Uno de los problemas que estamos encontrando con El Mal es que los exhibidores no quieren proyectar esta película. No encontramos salas. No encaja en ninguno de estos bloques. Es una película sin más, de suspense, un thriller, y no hay sitio para ella».
Con una duración cercana a las dos horas y clasificación para mayores de 16 años, el film consolida la trayectoria de un autor que ha trabajado siempre desde la independencia económica y moral. «Nos resulta más fácil juzgar que comprender», sentencia Bajo Ulloa. «Porque comprender te obliga a tomar unas responsabilidades y hacer un determinado esfuerzo. Juzgar no. Juzgar es un exabrupto, es un dislike. Y eso es mucho más fácil».
Hoy, Vitoria tiene la oportunidad de mirarse en ese espejo.
Ficha técnica
- Dirección y guion: Juanma Bajo Ulloa
- Reparto: Belén Fabra, Natalia Tena, Tony Dalton, Fernando Gil, María Schwinning
- Duración: 120 minutos
- Género: Thriller psicológico
- Producción: Frágil Zinema (con apoyo de RTVE y EiTB)
- Distribuidora: La Portería
- Clasificación: +16
Este artículo incluye declaraciones del director y del reparto ofrecidas a El Confidencial, RTVE y El Español.

