El uso de petardos y cohetes durante la Nochevieja ha vuelto a causar malestar en Vitoria-Gasteiz. Varios mensajes publicados en el Buzón Ciudadano reflejan la preocupación vecinal por el ruido prolongado y el uso de pirotecnia fuera del horario permitido. Algunos vecinos aseguran que las detonaciones se mantuvieron durante horas, en ocasiones hasta bien entrada la madrugada.
Las quejas hacen referencia a distintos puntos de la ciudad. Se mencionan barrios como Aranbizkarra, Salburua o la Avenida Gasteiz, y también calles como Antonio Machado o Portal de Castilla. En varios de esos mensajes se denuncia el uso continuado de petardos y se solicita un mayor control por parte del Ayuntamiento.
El ayuntamiento asegura que se han interpuesto denuncias
En las respuestas oficiales, el Consistorio explica que la Policía Local realiza labores de vigilancia durante los turnos asignados. También reconoce que no siempre es posible intervenir en todos los lugares al mismo tiempo. A pesar de ello, el Ayuntamiento afirma que se han interpuesto denuncias a personas por utilizar pirotecnia fuera del horario permitido.
En una de las respuestas, se indica de forma literal que la Policía Local ha actuado en casos concretos, aunque se recuerda que los medios disponibles no permiten cubrir de forma simultánea todos los barrios.
Vecinos denuncian ruido, molestias y peligro
Las personas que han enviado mensajes al Buzón Ciudadano describen situaciones de ruido excesivo, molestias para mascotas y riesgo para los viandantes. En uno de los hilos, una vecina asegura que el ambiente en su calle se volvió irrespirable debido al uso masivo de bengalas y tracas lanzadas desde ventanas.
Otros mensajes mencionan el impacto en personas mayores, bebés o personas con sensibilidad auditiva, especialmente aquellas con trastornos del espectro autista. Algunas propuestas vecinales reclaman sanciones más duras o directamente la prohibición del uso de pirotecnia en vía pública.
Solo se permite el uso durante quince minutos
Cada año, el Ayuntamiento publica un bando que regula el uso de artefactos pirotécnicos durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero. Para la entrada de 2026, se fijó una franja autorizada de quince minutos, entre las doce de la noche y las doce y cuarto.
Fuera de ese tramo, se considera que el uso de petardos o cohetes incumple la normativa, por lo que puede ser sancionado. El propio bando detalla las condiciones de seguridad y convivencia, como la obligación de utilizar productos con marcado CE, respetar las edades mínimas para su manipulación y evitar zonas sensibles como hospitales, residencias o áreas con animales.
El malestar por el uso de pirotecnia fuera de horario no es nuevo. Cada inicio de año, el Buzón Ciudadano recoge quejas similares. Las respuestas institucionales suelen insistir en que existe vigilancia policial y que se actúa cuando es posible, aunque también se reconoce que no siempre se llega a tiempo.

