El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz mantendrá activo el plan de control de jabalíes en el entorno de Salburua tras cerrar 2025 con la captura de una única hembra adulta, realizada mediante el sistema de jaula trampa y posterior sacrificio con arma de fuego. Así lo ha detallado el concejal de Limpieza, Pascual Borja, en comisión municipal, a preguntas de Óscar Fernández (Elkarrekin), donde ha precisado que el coste total del operativo fue de 349,69 euros, IVA incluido, en aplicación del contrato vigente.
El dispositivo se ejecutó conforme a los procedimientos técnicos y administrativos establecidos, que prevén la captura mediante trampeo y, una vez asegurado el ejemplar, el sacrificio con arma de fuego como método autorizado. El contrato, adjudicado en mayo de 2025 tras adaptar la modalidad de contratación a las recomendaciones de Intervención, fija el pago por ejemplar abatido y contempla la continuidad del servicio en 2026 con un importe global similar al anterior (8.750 euros, IVA incluido), condicionado al número de capturas efectivamente realizadas.
Desde el Gobierno municipal se subraya que la actuación se integra en la gestión ordinaria de la biodiversidad urbana, con especial atención a espacios naturales de alto valor ecológico como Salburua. En este marco, el concejal ha explicado que la escasa cifra de capturas no permite extraer conclusiones definitivas sobre la evolución de la población, ya que el despliegue de medios fue inferior al de campañas previas. La valoración definitiva se realizará cuando estén disponibles los datos del conteo poblacional, previstos para los próximos días.
La oposición ha cuestionado la pertinencia del plan a la vista de los resultados. Desde Elkarrekin se ha insistido en que la ausencia de avisos ciudadanos y la captura de un solo ejemplar ponen en duda la existencia de una superpoblación en la zona, y se ha reclamado un enfoque supramunicipal, con estudios cinegéticos coordinados con la Diputación Foral de Álava. El Ejecutivo local ha replicado que la evaluación técnica debe apoyarse en conteos y registros, y no únicamente en el número anual de capturas.

