El último sociómetro del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz revela un dato preocupante. Solo el 57 % de la ciudadanía afirma que votaría si las elecciones municipales se celebraran ahora. La abstención se situaría en un 43 %, una cifra elevada que confirma el desencanto político entre una parte significativa del electorado.
Este descenso en la intención de acudir a las urnas afecta de forma desigual a los distintos perfiles ideológicos y barrios de la ciudad. La brecha entre simpatía política, posicionamiento ideológico y participación electoral muestra una Vitoria-Gasteiz polarizada, pero también marcada por la desafección.
Mayor abstención entre quienes no simpatizan con ningún partido
El sondeo muestra que un 41,6 % de los encuestados no siente simpatía por los partidos representados en el Ayuntamiento. Esa falta de afinidad está directamente relacionada con la abstención, ya que quienes no expresan cercanía ideológica son también quienes en mayor medida afirman que no votarían.
Este grupo desmovilizado rompe el mapa ideológico general. Aunque la media ideológica de la ciudad se sitúa en el centro-izquierda (4,3 en una escala del 1 al 10), la abstención altera la traducción electoral de esa orientación política.
Desafección en el espacio progresista
En algunos barrios de tradición progresista como Judimendi, Zaramaga o Arana, la caída en la estimación de voto de formaciones como Elkarrekin podría estar vinculada a la desmovilización. Elkarrekin quedaría fuera del pleno municipal por no alcanzar el 5 % de los votos, pese a representar ideológicamente a sectores relevantes de la ciudad.
La dispersión del voto y la falta de motivación entre los votantes más jóvenes y críticos con el sistema político explican esa desconexión entre ideología y representación.
Movilización más intensa en la derecha
Por el contrario, partidos como Vox obtendrían representación con un 6,3 % estimado, beneficiándose de una base electoral más movilizada. El auge de Vox se concentra en barrios como Zabalgana, donde la participación potencial es más elevada entre su electorado.
Aunque el estudio no desglosa directamente la abstención por barrios, el cruce entre intención de voto, simpatía y posicionamiento ideológico permite intuir patrones de participación desiguales. Los barrios con mayor desafección tienden a coincidir con los de menor simpatía partidista y mayor fragmentación ideológica.

