El balance económico de AMVISA muestra una pérdida progresiva de margen operativo en la última década. Según las cuentas anuales de la sociedad municipal, cuya última memoria disponible corresponde al ejercicio 2023, el resultado contable ha pasado de 5,14 millones de euros en 2014 a 3,44 millones en 2023, lo que supone una reducción cercana al 33 % en términos absolutos. La empresa ha vinculado la subida del precio del agua al objetivo de mejorar esta situación y recuperar equilibrio entre ingresos y gastos.
En el periodo analizado los ingresos de explotación han crecido de forma moderada. La cifra de negocios se situaba en torno a 23 millones en 2014 y supera ya los 25 millones en 2023. Ese incremento de facturación no se traduce en una mejora del resultado contable. Al contrario, las memorias reflejan una tendencia descendente desde el máximo alcanzado en 2015, cuando la entidad registró un beneficio de algo más de 8,16 millones de euros.
Menor rentabilidad pese a la estabilidad de ingresos
Las memorias anuales señalan que la práctica totalidad de los ingresos procede de los servicios de abastecimiento, saneamiento y depuración, que concentran alrededor del 98 % de la facturación. En 2023 la cifra de negocios asciende a 25.055.852,04 euros y el resultado contable se queda en 3.448.904,11 euros. Es uno de los resultados más bajos de la serie reciente, solo por encima de los 3,27 millones registrados en 2022.
El contraste con ejercicios anteriores ilustra el estrechamiento del margen. En 2018 AMVISA obtuvo un resultado contable de 7,03 millones con una cifra de negocios inferior a la actual. La combinación de ingresos estables y beneficios a la baja apunta a un aumento sostenido de los costes operativos y a una menor capacidad de la empresa para generar excedentes con los que financiar inversiones y renovación de infraestructuras.
La cobertura de costes cae por debajo del umbral recomendado
Las memorias recientes ponen el foco en la ratio de cobertura de costes, indicador que compara los ingresos obtenidos con los costes reales del servicio. En 2018 esta ratio superaba el 106 % y garantizaba un colchón suficiente para financiar el ciclo integral del agua. En 2023 se sitúa en el 93,93 %, por debajo del umbral del 100 % que marca la referencia de equilibrio recomendada por la normativa europea.
La empresa reconoce un déficit estructural entre ingresos y gastos que se arrastra desde 2021. En los informes se señalan como factores principales el encarecimiento de la energía eléctrica, el aumento de los costes de personal propio y subcontratado, la incorporación de nuevas funciones como la gestión del drenaje urbano y la congelación de tarifas que se mantiene desde 2017. En 2022 la memoria ya advertía de que, pese a registrar la mayor cifra de negocios hasta la fecha, los costes crecían a un ritmo superior al de los ingresos y el resultado seguía a la baja.
Ajuste inversor y mayor peso de las subvenciones
Para moderar el desequilibrio presupuestario, AMVISA dedujo en 2023 el volumen de inversión respecto a los años anteriores. En 2021 la inversión realizada rondó los 10,42 millones de euros y en 2022 se acercó a los 11 millones. En 2023 la cifra baja a 7.180.974,85 euros y el 61 % de ese importe se destina a la renovación de redes de abastecimiento y saneamiento.
Las memorias explican que esta contención de la inversión, junto con la captación de subvenciones procedentes de programas europeos como el PERTE de digitalización del ciclo del agua, ha contribuido a reducir parcialmente el déficit de cobertura. Aun así, la ratio se mantiene por debajo del 100 % y la propia empresa admite que el margen sigue siendo insuficiente para consolidar una senda de equilibrio a medio plazo sin una revisión de ingresos.
Solvencia y liquidez se mantienen en niveles holgados
A pesar del retroceso en el resultado contable, los indicadores de solvencia y liquidez que publica AMVISA muestran una posición cómoda a corto plazo. La memoria de 2023 sitúa la solvencia a corto plazo en 6,13, señala un periodo medio de pago a proveedores de 7,53 días y fija la deuda por habitante en 0 euros. El ejercicio se cierra con 7,77 millones de euros en tesorería disponible, lo que indica capacidad para atender los compromisos corrientes.
La fotografía que ofrecen las cuentas es, por tanto, doble. Por un lado, una sociedad municipal sin problemas de liquidez inmediata y con indicadores de pago a proveedores muy por debajo de los límites legales. Por otro, una tendencia de menor rentabilidad y una cobertura de costes por debajo del umbral de referencia, que la propia empresa presenta como argumento para justificar la subida del precio del agua con el objetivo declarado de reforzar su equilibrio económico y sostener el nivel de inversión en las redes de abastecimiento y saneamiento de Vitoria-Gasteiz.
Evolución de indicadores clave entre 2014 y 2023
| Año | Ingresos operativos (cifra de negocios) | Resultado contable del ejercicio | Cobertura de costes |
|---|---|---|---|
| 2014 | 23.029.549,87 € | 5.144.943,48 € | – |
| 2015 | 23.452.944,73 € | 8.165.923,94 € | superior al 100 % |
| 2018 | 23.954.929,84 € | 7.028.443,25 € | 106,81 % |
| 2021 | 23.413.233,60 € | 4.897.567,11 € | 99,05 % |
| 2022 | 24.664.877,48 € | 3.269.740,38 € | 93,18 % |
| 2023 | 25.055.852,04 € | 3.448.904,11 € | 93,93 % |

