Vitoria-Gasteiz despidió ayer por la tarde-noche el Carnaval con la tradicional quema de la sardina en la Plaza Nueva. Tras siete días de programación festiva que comenzaron el pasado martes con la presentación de las comparsas, el acto puso el punto final a una semana marcada por los disfraces y la alta participación en la calle.
A diferencia de jornadas anteriores, la lluvia dio una tregua. El cielo respetó el recorrido y la hoguera, lo que permitió que el cierre se desarrollara sin precipitaciones ante una plaza llena, con numerosas familias y una presencia destacada de niños y niñas.

Minutos para las fotos antes del cortejo
La sardina salió desde la Oficina de Turismo y permaneció varios minutos a la vista del público antes de iniciar el recorrido. Ese breve intervalo fue aprovechado por muchas personas para acercarse y hacerse fotografías, móviles en mano, tanto mayores como pequeños que no quisieron perder la oportunidad de inmortalizar la escena.
Después comenzó el cortejo al son de una marcha fúnebre. Portada a hombros por llorones y plañideras, la sardina recorrió la Plaza Nueva seguida por comparsas y decenas de personas disfrazadas. Poco a poco, la atención se fue concentrando en el centro de la plaza, donde aguardaba la hoguera.

Fuego y saltos para despedir la fiesta
Una vez situada en el centro, la figura fue prendida fuego bajo la supervisión de los bomberos. Entre el silencio y algún aplauso, la sardina se fue consumiendo hasta quedar reducida a cenizas.
Música para cerrar la tarde
Tras la quema, el grupo Joselu Anayak continuó animando la Plaza Nueva con música en directo. Varias personas aprovecharon para bailar y prolongar los últimos momentos de la celebración.
¿Estuviste en la quema de la sardina? ¡Búscate!
Imagenes: Alex García






























