AEMET descarta la ola de frío y prevé un «festín de borrascas atlánticas» con temperaturas por encima de lo normal. Esta semana se alcanzarán máximas de 16-18 grados en plena época invernal
A mediados de enero, los servicios meteorológicos alertaban de un posible colapso del vórtice polar que traería un febrero gélido a Europa. El fenómeno estratosférico se ha confirmado, pero sus consecuencias en Vitoria-Gasteiz son muy diferentes: lluvia casi continua y temperaturas claramente por encima de lo normal. La gran ola de frío ha esquivado la Península.
El vórtice se rompe, pero España lo esquiva
El calentamiento súbito estratosférico está en marcha y el vórtice polar muestra «debilitamiento y división», según los modelos globales. Sin embargo, mientras Norteamérica y el norte de Europa registran «temperaturas significativamente por debajo de la media», la Península se mantiene claramente por encima.
AEMET es contundente: febrero vendrá con «temperaturas claramente por encima del promedio normal en casi todo el territorio» hasta mediados de mes. A partir de la segunda quincena se situarían «en torno a lo normal o ligeramente por encima, pero sin señal de ola de frío generalizada».
«Las mayores anomalías frías se concentran en Norteamérica y en el norte de Europa», explican desde Severe Weather Europe, «mientras que en Europa occidental la señal dominante es de temperaturas algo por encima de la media y un marcado flujo de borrascas atlánticas».
Máximas de 16-18 grados esta semana
Las previsiones iniciales hablaban de máximas de 8-11 grados y mínimas bajo cero. La realidad es otra. Los datos de AEMET para Vitoria-Gasteiz muestran que esta semana traerá un repunte cálido notable: máximas de 16-18 grados entre el martes y el miércoles, con mínimas de 9-11 grados.
«Las máximas podrían alcanzar incluso los 16-18 ºC en algunos días de la próxima semana, algo muy templado para estas fechas», confirma el pronóstico oficial. A partir del jueves descenderán hacia los 13-15 grados, y el fin de semana llegarán valores más invernales con máximas de 6 grados y mínimas que rozarán el cero, pero dentro de rangos normales para febrero.
Para contexto: febrero en Vitoria-Gasteiz tiene promedios de 2-10 grados. La primera mitad de esta semana estará claramente en el tramo templado o por encima.
Un festín de borrascas
Lo que sí define este febrero es el agua. AEMET habla de un «festín de borrascas atlánticas» y prevé «precipitaciones superiores a las habituales» durante todo el mes, con un «superávit pluviométrico significativo». Para Vitoria-Gasteiz, los modelos apuntan a entre 8 y 15 días de lluvia, superando los 120 milímetros de media.
Los pronósticos muestran probabilidades de precipitación del 95-100% prácticamente todos los días de esta semana, con «acumulados diarios modestos pero casi continuos, varios litros por metro cuadrado casi cada día», según tiempo.com, y rachas de viento de 40-60 km/h.
Esta sucesión de frentes es, paradójicamente, consecuencia del vórtice polar: el patrón bloqueado en latitudes altas obliga a las borrascas a circular más al sur, afectando de lleno al Cantábrico. Los embalses de Álava lo agradecen, pero la lluvia persistente satura terrenos y complica actividades al aire libre.

Nieve solo en alta montaña
Con el repunte térmico, «la cota de nieve se mantiene relativamente alta, con nieve solo en cotas medias-altas», según AEMET. En la llanada alavesa y la capital, apenas «unos pocos días con nieve o aguanieve y acumulaciones modestas».
La montaña alavesa sí ha visto «episodios de nevadas copiosas en paso de frentes», con acumulaciones en Opakua y Herrera cuando la cota baja a 700-800 metros. Las estaciones de esquí se benefician, pero «sin señal de un gran episodio de nieve continuada en la capital en el corto plazo».
El cambio climático en acción
Los datos de AEMET lo confirman: entre 1976 y 2025, «la duración de las olas de frío en España se ha reducido en torno a 1,2 días por década». Este será «el tercer invierno consecutivo sin ninguna ola de frío oficial en España», algo inédito.
El colapso del vórtice polar de 2026 lo ilustra perfectamente: «aunque el calentamiento estratosférico sigue en marcha, los últimos mapas refuerzan que, en nuestra latitud, el efecto más visible será tiempo inestable y húmedo, no un desplome de las temperaturas», resume Xataka.
Qué viene ahora
La semana que empieza traerá ese repunte cálido con lluvia frecuente. A partir del jueves, descenso hacia valores más normales pero sin frío intenso. La segunda quincena seguirá dominada por borrascas, con «precipitaciones superiores a las habituales» y temperaturas «en torno a lo normal o ligeramente por encima».
«El frío más serio, si llega, tendría que venir de cambios de patrón a finales de mes, algo que entra en el terreno de la alta incertidumbre», advierten desde eltiempo.es.
Los principales riesgos no son el frío sino «la combinación de lluvia intensa, mala visibilidad, viento y nieve en puertos y zonas elevadas», según AEMET, que recomienda precaución en carreteras de montaña.
Un febrero que mira al futuro
«En Vitoria-Gasteiz se perfila un febrero muy invernal en cuanto a lluvia y cielo gris, pero con una primera mitad sorprendentemente suave en temperaturas», resume eltiempo.es. «El motor estratosférico está ahí, pero la traducción en superficie es más lluvia y viento que frío extremo», concluyen desde Severe Weather Europe.
Es un febrero que refleja hacia dónde evoluciona el clima: inviernos más suaves, más húmedos, menos extremos. La gran ola de frío anunciada nos esquivó. Y con 16-18 grados previstos esta misma semana en pleno febrero, quizá sea el momento de asumir que los inviernos de nuestra infancia pertenecen cada vez más al pasado.

