El grupo municipal Elkarrekin Vitoria presentará en el Pleno del 20 de febrero una moción que reclama permitir de nuevo el acceso de patinetes eléctricos a los autobuses de TUVISA y al tranvía de Euskotren, actualmente vetado en ambos servicios. La iniciativa se enmarca en una propuesta más amplia para defender la micromovilidad urbana y revertir el impacto que, a juicio del grupo, están teniendo las nuevas regulaciones estatales sobre Vehículos de Movilidad Personal (VMP), como el registro obligatorio y el seguro de responsabilidad civil.
Prohibición vigente desde 2024 sin fecha de reversión
Desde el 15 de enero de 2024, el tranvía de Vitoria-Gasteiz, gestionado por Euskotren, prohíbe acceder con patinetes eléctricos —aunque estén plegados o en mochilas— debido al riesgo de incendio asociado a las baterías de litio. La medida, aplicada en toda la red de Euskotren (incluyendo metro de Bilbao y trenes), se mantiene en vigor sin fecha de finalización.
En el caso de TUVISA, la restricción entró en vigor el 1 de marzo de 2024 como una medida temporal que fue prorrogándose a lo largo de 2025. En junio de ese año, el consejo de administración decidió mantener la prohibición de forma indefinida, apoyándose en informes técnicos que alertaban de un “riesgo difícilmente tolerable” en espacios cerrados y concurridos como los autobuses urbanos y el servicio BUX. TUVISA fue el último operador alavés en adoptar esta medida, tras Alavabus y Euskotren.
Ante esta situación, Elkarrekin solicita revertir ambas restricciones, al considerar que suponen un obstáculo para la intermodalidad y desincentivan el uso de transportes sostenibles combinados. La moción pide directamente a Euskotren y TUVISA levantar el veto a los patinetes eléctricos.
Rechazo a la normativa estatal sobre seguro y registro
La propuesta municipal incluye también una solicitud para que el Gobierno central derogue el Real Decreto aprobado a finales de enero de 2026, que activa el Registro Estatal de Vehículos Personales Ligeros e impone la contratación obligatoria de un seguro de responsabilidad civil.
Según Elkarrekin, estas medidas encarecen y burocratizan el uso de los VMP, penalizando especialmente a quienes utilizan estos vehículos para trayectos cotidianos. “El patinete eléctrico es un medio accesible, útil y cada vez más empleado en nuestro municipio. Imponerle ahora un seguro obligatorio es introducir una barrera económica que va a provocar que muchas personas dejen de usarlo”, ha declarado el concejal Óscar Fernández.
Inseguridad jurídica y comparativa con la bicicleta
Elkarrekin también denuncia la inseguridad jurídica generada por la entrada en vigor de la normativa, que obliga a registrar previamente el vehículo antes de poder contratar el seguro, y critica que incluso algunas aseguradoras han mostrado reticencias a formalizar pólizas. Aseguran que esto ha provocado confusión entre la ciudadanía y abandono del uso del patinete por miedo a sanciones, que pueden superar los 1.000 euros e implicar la inmovilización del vehículo.
Asimismo, Fernández ha advertido del agravio comparativo respecto a otros medios de transporte similares: “No se entiende penalizar al patinete mientras se exime a otros vehículos con riesgos similares. Así se rompe la coherencia de las políticas de movilidad sostenible”.
Datos de uso
Vitoria-Gasteiz ha experimentado un notable crecimiento en el uso de VMP, especialmente entre jóvenes. Según un informe del Centro de Estudios Ambientales (CEA) de septiembre de 2024, el 9,5 % de los desplazamientos de personas de 18 a 29 años ya se realizan en patinete eléctrico. El estudio señala que la ciudad presenta condiciones urbanas y sociales favorables para su implantación.
Elkarrekin concluye que las nuevas restricciones —tanto locales como estatales— pueden tener como consecuencia un retorno al uso del coche privado en trayectos cortos, lo que supondría un incremento de emisiones contaminantes, congestión y ruido.

