El último Sociómetro municipal publicado por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz proyecta un escenario inédito para la izquierda alternativa en la ciudad. La coalición Elkarrekin (Podemos‑IU‑Equo) obtendría un 4,4 % de estimación de voto de cara a las elecciones municipales de 2027, por debajo del 5 % mínimo exigido por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) para acceder al reparto de concejales.
De confirmarse esa tendencia en las urnas, la formación perdería los dos ediles logrados en 2023 (7,2 %) y quedaría fuera del pleno municipal.
El umbral legal del 5 %: la clave del escenario
El artículo 180 de la LOREG establece que no participan en el reparto de escaños aquellas candidaturas que no alcancen al menos el 5 % de los votos válidos emitidos en la circunscripción.
El sociómetro sitúa a Elkarrekin en el 4,4 %. Sin embargo, en la tabla oficial de estimación de concejales se le asigna un edil, lo que supone una incoherencia técnica, ya que con ese porcentaje no podría formar parte del reparto.
Aplicando estrictamente el criterio legal, la coalición quedaría excluida y sus votos no computarían para la asignación de escaños.
Del 7,2 % al 4,4 %: una caída de casi tres puntos
En las elecciones municipales de 2023, Elkarrekin obtuvo el 7,2 % de los votos y dos concejales. La estimación actual implica una caída de 2,8 puntos porcentuales.
La pérdida no solo es cuantitativa, sino estratégica: al quedar por debajo del 5 %, el descenso no se traduce en menor representación, sino en desaparición institucional.
Un electorado de izquierda disperso
El Sociómetro confirma que Vitoria-Gasteiz mantiene una media ideológica de 4,4, claramente situada en el centro‑izquierda. El 41 % de la ciudadanía se ubica entre 0 y 4 en la escala ideológica, frente a solo un 12 % en posiciones de centro‑derecha o derecha.
Sin embargo, esa mayoría ideológica no se traduce automáticamente en representación para la izquierda alternativa. En barrios como Casco Viejo, Coronación, Judimendi o Arana, donde la media ideológica es más baja (en torno a 4,3), Elkarrekin comparte espacio electoral con EH Bildu, que lidera tanto la estimación de voto (26,6 %) como la simpatía intensa (24 % declara “mucha o bastante simpatía”).
El resultado es una concentración del voto progresista en EH Bildu y una dispersión que penaliza a la coalición morada.
Menor notoriedad y desgaste organizativo
En la valoración de líderes, Garbiñe Ruiz y Óscar Fernández obtienen buenas notas (4,9), pero su notoriedad es reducida (26 % y 25 %, respectivamente). La falta de visibilidad pública contrasta con el mayor conocimiento de dirigentes como Maider Etxebarria (65 %) o Beatriz Artolazabal (55 %).
Esta combinación —buena valoración pero baja notoriedad— limita la capacidad de consolidar un espacio propio en un escenario fragmentado.
El efecto en el reparto de escaños
Si Elkarrekin no superara el 5 %, sus escaños se redistribuirían entre las candidaturas que sí alcanzan el umbral.
Con la estimación actual:
- EH Bildu: 26,6 % (8 concejales proyectados)
- PSE‑EE: 20,1 % (6)
- PNV: 19,9 % (6)
- PP: 18,1 % (5)
- Vox: 6,3 % (1)
La exclusión de Elkarrekin libera un escaño adicional que podría reforzar a las fuerzas mayoritarias o consolidar la entrada de Vox, que sí supera el 5 %.
Abstención y desmovilización
El estudio sitúa la abstención estimada en el 43 %, ligeramente superior a la de 2023. Entre los motivos alegados figuran la falta de identificación con partidos y la desafección política.
Parte del electorado tradicional de la izquierda alternativa podría haberse desplazado hacia la abstención o hacia otras candidaturas progresistas, reduciendo la base de apoyo de Elkarrekin.
Una izquierda mayoritaria sin representación plena
La paradoja que deja el Sociómetro es que Vitoria-Gasteiz mantiene una mayoría ideológica de centro‑izquierda, pero la fragmentación del espacio progresista y el efecto del umbral legal pueden dejar fuera del pleno a una de sus expresiones políticas.
Si se confirmara esta tendencia en 2027, el Ayuntamiento estaría compuesto por cinco fuerzas —EH Bildu, PSE‑EE, PNV, PP y Vox— sin presencia de la izquierda alternativa por primera vez en más de una década.

