El 47,3% del alumnado de entre 12 y 17 años en Álava ha consumido pornografía online alguna vez. Así lo recoge un estudio elaborado a partir de una muestra de 1.413 estudiantes de ESO, Bachillerato y Formación Profesional de 14 centros educativos del territorio.
La investigación analiza el consumo de pornografía dentro del contexto de la sociedad digital y estudia su relación con variables como el sexting, la victimización sexual online, la percepción de riesgos en Internet, la autoestima, la empatía, la inteligencia emocional, el apoyo social percibido y las actitudes sexistas.
Muestra representativa y primeros contactos a los 12 años
El trabajo se ha desarrollado con una muestra equilibrada por sexo, curso académico, tipo de centro y entorno urbano y rural.
La edad media del primer contacto con la pornografía se sitúa en los 12,04 años, con casos registrados desde los 6 años. La edad media de inicio del consumo habitual es de 13,38 años. Cerca del 65% del alumnado indica que el primer acceso fue casual o accidental, lo que pone de manifiesto la facilidad de acceso a estos contenidos en Internet.
Además, un 44% del total afirma que continúa consumiendo pornografía en la actualidad.
Diferencias por sexo y aumento con la edad
El estudio detecta diferencias significativas por sexo. Entre quienes han consumido pornografía online alguna vez, el porcentaje es mayor en chicos (67,5%) que en chicas (32,5%). Entre quienes mantienen el consumo en la actualidad, el 80,3% son chicos.
El consumo aumenta progresivamente con la edad y el curso académico, alcanzando porcentajes especialmente elevados en Bachillerato y Formación Profesional.
Relación con sexting y victimización sexual online
La investigación constata una relación significativa entre el consumo de pornografía y la práctica del sexting. El alumnado que ha consumido pornografía participa en mayor medida en el envío de mensajes, imágenes o vídeos de contenido sexual que quienes no lo han hecho.
También se observa una mayor prevalencia de experiencias de victimización sexual online entre quienes han consumido pornografía. Las chicas reportan haber sufrido este tipo de situaciones con mayor frecuencia que los chicos. Entre estas experiencias se incluyen presiones, solicitudes sexuales no deseadas, envío de contenido sexual sin consentimiento o amenazas relacionadas con la difusión de imágenes íntimas.
Impacto en percepción de riesgos, empatía y actitudes de género
Los resultados indican que el consumo de pornografía se asocia con una menor percepción de los riesgos en Internet, lo que puede incrementar la vulnerabilidad ante conductas peligrosas en el entorno digital.
Asimismo, el alumnado consumidor presenta niveles más bajos de empatía emocional y cognitiva, especialmente en la capacidad de reconocer y comprender las emociones de otras personas. También manifiesta sentir menor apoyo social por parte de familia, amistades y personas significativas.
En el ámbito de las actitudes de género, el estudio identifica niveles más elevados de sexismo hostil —actitudes abiertamente negativas y prejuiciosas hacia las mujeres— y de sexismo benévolo —actitudes paternalistas que idealizan a las mujeres pero las limitan a roles tradicionales— entre quienes consumen pornografía online.


