El centro cívico Iparralde acoge desde hoy una exposición dedicada a la nueva versión del mural del 3 de marzo que se instalará en la fachada de Reyes de Navarra, 28, cuando concluyan las obras del edificio y lo permitan las condiciones meteorológicas. La iniciativa forma parte del programa del 50º aniversario de los sucesos de 1976.
La muestra permanecerá abierta hasta el próximo domingo e incluye imágenes del mural original pintado en 2013, fotografías del proceso de recreación realizado en 2025 y varias de las piezas que compondrán la nueva obra. También se exhiben publicaciones relacionadas con los asesinatos de cinco trabajadores en Zaramaga, disponibles en la biblioteca del centro durante todo el mes.
Una exposición con participación vecinal
Durante esta semana, una pancarta con el lema en euskera y castellano sobre la memoria del 3 de marzo da la bienvenida a quienes acceden al edificio. En la apertura han estado presentes integrantes de la asociación Martxoak 3, el grupo motor del Plan Zaramaga, el BIZAN y la red de salud del barrio, entre otros colectivos vinculados a la conmemoración.
Las personas que visiten la exposición pueden además dejar por escrito sus recuerdos o reflexiones en un panel habilitado para ello.
Un mural a la espera de su colocación
El mural que se instaló en 2013 fue retirado con motivo de las obras de rehabilitación energética del inmueble. Dentro de las actuaciones previstas en el Plan Zaramaga, orientado a la regeneración urbana del barrio, se optó por realizar una nueva versión adaptada a la futura fachada.
Sin embargo, el retraso en la finalización de los trabajos y las condiciones meteorológicas han impedido, por ahora, su colocación. La nueva pieza, con una superficie total de 180 metros cuadrados, está compuesta por 80 fragmentos de 150 por 240 centímetros cada uno, que permanecen almacenados desde septiembre a la espera de su instalación definitiva.
Cambio de técnica y mantenimiento del mensaje
Más de 30 vecinos y vecinas han participado en la elaboración de la recreación, bajo la coordinación de los artistas Verónica Werckmeister y Javier Hernández Landazabal, responsables también del mural original.
La concejala de Gobierno Abierto y Centros Cívicos, Miren Fernández de Landa, ha destacado que el proyecto pone en valor la implicación vecinal en un trabajo de memoria colectiva y ha subrayado la importancia de la participación ciudadana en el resultado final. Según ha señalado, la nueva intervención contribuirá a conservar el patrimonio cultural del barrio y a mejorar su entorno urbano.
Werckmeister ha explicado que el proceso actual se diferencia del de 2013 por el cambio de técnica, ya que ahora se ha trabajado sobre tela en estudio y no directamente sobre el andamio. Este método ha permitido un mayor nivel de detalle, aunque el diseño ha tenido que ajustarse en la parte inferior para adaptarse al nuevo soporte. La artista ha indicado que la esencia y el mensaje se mantienen.
El mural reproduce la imagen de un gran tablero en el que se integran recortes de prensa, fotografías y documentos vinculados a los hechos de hace medio siglo. La composición finaliza con una reivindicación de justicia que continúa vigente en el marco del 50º aniversario.
La fecha de instalación dependerá de la finalización de las obras y de la evolución de las condiciones meteorológicas.


