Pablo Motos e Iker Jiménez, dos de las figuras más conocidas de la televisión española, fueron galardonados en el FesTVal de Vitoria celebrado en septiembre. Sin embargo, sus premios llegan en un momento en el que ambos están en el centro del debate por las polémicas generadas en sus programas, donde el espectáculo parece haber tomado prioridad sobre la ética y la profesionalidad.
Premios en el FesTVal marcados por la controversia
El FesTVal de Vitoria, que reunió a numerosas personalidades de la televisión, ha sido criticado por haber perdido su esencia inicial. Según fuentes de la prensa especializada, los premios ya no son otorgados por un jurado independiente, sino decididos directamente por las cadenas. Esto, señalan, ha dado lugar a reconocimientos más enfocados en la popularidad y el espectáculo que en la calidad profesional.
Entre los premiados de esta edición destacan Pablo Motos, presentador de El hormiguero, e Iker Jiménez, conductor de Horizonte y Cuarto Milenio. Ambos protagonizan actualmente controversias relacionadas con la forma en que manejan sus contenidos.
Pablo Motos y las acusaciones de David Broncano
Pablo Motos, que fue premiado en el FesTVal aunque no acudió a la ceremonia, enfrenta críticas por supuestas prácticas desleales en El hormiguero. David Broncano, presentador de La revuelta, ha acusado al programa de Motos de presionar a los representantes de invitados para evitar que asistan a otros espacios antes de acudir a El hormiguero.
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— La Revuelta (@LaRevuelta_TVE) November 21, 2024
Estas acusaciones surgieron después de que Jorge Martín, campeón mundial de MotoGP, cancelara su participación en La revuelta minutos antes de la grabación, supuestamente por indicaciones de El hormiguero. Aunque el equipo de Motos calificó el incidente como un “malentendido”, las críticas no han cesado, reforzando la percepción de que el programa prioriza su dominio mediático por encima de la ética profesional.
Iker Jiménez: bulos, publicidad retirada y un premio polémico
Por su parte, Iker Jiménez recibió su galardón en un momento especialmente delicado tras la polémica por la difusión de información falsa en su programa Horizonte. Durante la cobertura de la reciente DANA en la Comunidad Valenciana, Jiménez afirmó que en el parking subterráneo del centro comercial Bonaire había cadáveres, una declaración que fue desmentida rotundamente por las autoridades.
A esto se suma el escándalo protagonizado por Rubén Gisbert, colaborador ocasional del programa, quien fue grabado ensuciándose con barro antes de una transmisión en directo. Aunque Jiménez se desmarcó del incidente, el episodio dañó aún más su credibilidad.
Como consecuencia, el banco ING retiró su publicidad de Horizonte, y YouTube suspendió temporalmente el canal de Jiménez por difundir bulos. Pese a ello, el presentador cruzó la alfombra naranja del FesTVal, reafirmando su presencia en el evento y recogiendo un premio que ha sido duramente cuestionado.
Debate sobre el espectáculo y la profesionalidad
El FesTVal, que en sus inicios se distinguía por premiar la excelencia televisiva, parece haber cambiado su enfoque hacia el reconocimiento del espectáculo. Así lo indican varios periodistas especializados, quienes denuncian que los galardones ya no valoran la profesionalidad sino la capacidad de generar audiencia y polémica.
Con Motos e Iker Jiménez como protagonistas de estas controversias, el debate sobre los límites del espectáculo y la ética en la televisión española está más vigente que nunca. ¿Deberían los premios reconocer el impacto mediático a cualquier precio?