El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López, ha visitado Vitoria para rendir homenaje a las víctimas del 3 de marzo de 1976, cuando cinco trabajadores fueron asesinados y más de cien resultaron heridos por la represión policial en el barrio de Zaramaga. Martínez ha participado en la ofrenda floral ante el monolito que recuerda a los fallecidos y, en ese mismo lugar, ha anunciado el inicio del procedimiento para declarar la iglesia de San Francisco de Asís como lugar de memoria democrática.
«El Boletín Oficial del Estado acaba de publicar la incoación del expediente para declarar la iglesia de San Francisco de Asís y los sucesos de Vitoria del 3 de marzo como lugar de memoria. Es un compromiso que adquirió el ministro de Política Territorial y de Memoria hace un año, a petición del Ayuntamiento de Vitoria, y que hoy empieza a hacerse realidad», ha afirmado.
Un espacio clave en la lucha obrera
Durante su intervención ante el monolito, el secretario de Estado ha subrayado la importancia de la iglesia de San Francisco de Asís como símbolo del movimiento obrero de la época.
«El 3 de marzo es un día inolvidable para las capas trabajadoras de Vitoria, de Euskadi y de toda España. Aquellos sucesos representan las legítimas luchas por la mejora de las condiciones de trabajo y por un mayor bienestar social, pero también la brutal represión que aún ejercían las fuerzas policiales tras la muerte del dictador.»
Martínez ha explicado que la iglesia no solo fue testigo de los hechos, sino que sirvió como refugio y punto de reunión para los trabajadores que organizaban sus asambleas en plena dictadura.
«Este lugar fue un espacio de sociabilidad y resistencia en un momento en el que no existían derechos políticos, sindicales ni de reunión. Se tenían que refugiar en una iglesia para compartir sus aspiraciones y luchas. Por eso, declararlo lugar de memoria es una obligación histórica.»
Un proceso que se alargará varios meses
Martínez ha detallado que la tramitación de la declaración de la iglesia como lugar de memoria democrática se prolongará durante los próximos meses.
«Estaremos entre cuatro y seis meses recibiendo los informes preceptivos que establece la Ley de Memoria Democrática y, a partir de ahí, se producirá definitivamente la declaración de la iglesia y de los sucesos como lugar de memoria», ha explicado.
Este reconocimiento ha insistido, es un paso fundamental para la dignificación de las víctimas y para la consolidación de una memoria colectiva que permita recordar lo ocurrido y aprender de ello.
«La iglesia de San Francisco de Asís y los sucesos del 3 de marzo son un referente de resistencia frente a la opresión. Este reconocimiento no solo responde a una demanda histórica de las víctimas y de la ciudadanía de Vitoria, sino que también es un ejercicio de justicia y memoria para toda la sociedad.»
El compromiso del Gobierno con la memoria histórica
El secretario de Estado ha concluido su intervención reafirmando el compromiso del Ejecutivo con la memoria democrática y la reparación de las víctimas de la represión franquista y del periodo de transición.
«El 3 de marzo nos recuerda la necesidad de seguir construyendo una memoria democrática que haga justicia a quienes lucharon por los derechos y las libertades de todos. La memoria no es solo un ejercicio de recuerdo, sino también una herramienta para consolidar la democracia y evitar que la historia se repita.»