El cine vasco vivió anoche una de sus citas más especiales en el Palacio Europa, que acogió la gala de clausura de la 42ª edición de Zinemastea. La velada, organizada por Fundación Vital, combinó el reconocimiento a los mejores trabajos del año con momentos de humor, recuerdos compartidos y una reivindicación constante del cine hecho desde la amistad y el arraigo territorial. Fue una celebración con alma.
El gran nombre de la noche fue Maspalomas, dirigida por José María Goenaga y Aitor Arregi, que se alzó con los premios a mejor película, mejor dirección y mejor interpretación protagonista (para Jose Ramón Soroiz, ex aequo con Olaia Aguayo por Jone, batzuetan). El jurado la definió como “una película redonda”, que aborda sin pudor ni clichés la homosexualidad en la tercera edad con una propuesta visual sobria y emotiva.
Risas, ternura y aplausos
Uno de los momentos más recordados de la gala fue el homenaje a Ramón Barea, quien recordó entre risas y emoción el rodaje de Adiós Toby, adiós, su primer cortometraje como director, junto a Álex Angulo, Mariví Bilbao y otros nombres que marcaron época. “Empecé como joven promesa del cine vasco, del cine español y del cine mundial… ya con una cierta edad”, bromeó Barea.
Desde el escenario, evocó el espíritu artesanal de aquel rodaje y la importancia de la complicidad entre amigos. “Éramos una cuadrilla con ganas de contar algo. El cariño que nos teníamos ha crecido desde entonces”, confesó. El público del Palacio Europa respondió con un cálido aplauso tras proyectarse mensajes sorpresa de algunos compañeros de reparto.
Documental, guion y música
El premio al mejor documental fue para Eloy de la Iglesia, adicto al cine, de Gaizka Urresti, quien dedicó el galardón al público de Vitoria-Gasteiz. “Es un reconocimiento a una generación que hizo cine desde la censura y la falta de libertades”, destacó, mencionando a Pedro Lea y otros cineastas que “levantaron películas estupendas” en tiempos difíciles.
El jurado también premió el guion de Decorado, de Alberto Vázquez y Francesc Xavier Manuel Ruiz, por su crítica aguda al ultracapitalismo en clave existencial. En el apartado musical, Gaua se llevó el galardón a mejor banda sonora original gracias al trabajo enigmático de Aranzazu Calleja y Maite Arroitajauregi, quienes definieron el proceso como “un reto inmenso y mágico”.
Reconocimientos del público y de la profesión
La directora bilbaína Sara Fantova recogió el premio del público a mejor película por Jone, batzuetan, mientras que Nagore Aramburu fue reconocida como mejor actriz de reparto por su inquietante papel en Los domingos.
Uno de los momentos más emotivos fue la entrega del premio ‘Gutako Bat’ al actor Miguel Garcés, por su contribución al cine hecho desde Álava. El propio Garcés, que reside en Vitoria-Gasteiz desde hace casi 20 años, agradeció el galardón con un discurso en el que citó a Galeano: “Uno no es de donde nace, sino de donde pasa”. “Desde el primer día sentí que este era mi sitio”, confesó.
Una gala con tono festivo, guiños y complicidad
Con una escenografía sencilla y dinámica, la gala fue conducida con agilidad y tono cercano. No faltaron bromas sobre la falta de premios, referencias al calor gasteiztarra en verano, a la injusticia de ser guionista o a la dificultad de valorar “películas tan distintas y de tanta calidad”, como explicó el jurado formado por Sonia Almarcha, Cristina Delgado, Eulalia Ramón, Javier Ruiz Caldera y Enrique Villén.
Se habló de cine, sí, pero también de procesos, precariedad, carreras de fondo y el valor de la constancia. “Esto es una carrera con muchas caídas… y mucha mierda de teatro de calle”, bromeó una de las galardonadas.
Zinemastea crece y se consolida
Fundación Vital destacó que esta edición ha sido “un reflejo del buen momento que vive el cine vasco”, con más de 2.600 espectadores en sala y una programación que combina “diversidad temática, riesgo formal y una fuerte conexión con nuestra cultura”.
Con 42 ediciones a sus espaldas, Zinemastea sigue creciendo sin perder su esencia. Y como dijo Ramón Barea entre aplausos: “Es bonito que duren las cosas. Que los festivales que tienen alma y a alguien que los quiere sigan adelante”.

