El conflicto en torno a la discoteca Flamingo sube de tono en Vitoria-Gasteiz. Asociaciones vecinales del entorno de Los Herrán aseguran que, según su relato, esta madrugada ha aparecido roto el cristal del portal 88, situado junto al local, y se han encontrado escupitajos en el interior.
Las personas afectadas creen que se trata de una represalia por la comparecencia pública del pasado lunes en el Ayuntamiento.
“Esto está clarísimo que es por la comparecencia que hubo el lunes”, sostiene una persona integrante de una asociación vecinal en conversación con Gasteizberri.
Esta fuente explica que fueron residentes de la zona quienes se han puesto en contacto con la asociación esta misma mañana tras lo ocurrido. “Si antes teníamos miedo, ahora no sé qué vamos a tener que hacer”, añade.

Siempre según la versión vecinal, los hechos se han producido hacia las cuatro y media de la madrugada. La misma fuente sostiene que es la primera vez que ocurre algo así y lo interpreta como una “venganza en toda regla”. El portal afectado, añade, es precisamente el inmueble contiguo a Flamingo.
El episodio llega apenas tres días después de la comparecencia celebrada el lunes en la Comisión de Modelo de Ciudad, Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
En ese turno popular denunciaron públicamente los ruidos, la suciedad, la inseguridad y las presuntas irregularidades urbanísticas que, según sostienen, rodean la actividad de Flamingo.
Una portavoz vecinal insiste en que el problema va más allá de lo ocurrido esta madrugada. Según su relato, en la zona se repiten de forma habitual los gritos, las risas, los insultos y el ruido a altas horas de la noche.
También sostiene que el local abre prácticamente todos los días y que en algunas ocasiones ha permanecido funcionando hasta altas horas de la mañana.
Las mismas fuentes aseguran además que llevan meses recopilando fotos y vídeos sobre lo que ocurre en la calle y en los alrededores del establecimiento.
Hablan de suciedad constante, personas orinando en el exterior y molestias reiteradas al vecindario. “Porque vienen a por nosotros”, resume esta fuente al explicar el temor con el que, según dice, afrontan ahora este conflicto.






