Dos representantes vecinales han dejado sus cargos en varios foros municipales de participación de Vitoria-Gasteiz tras denunciar que los Auzogunes y Elkargunes ya no son útiles para los barrios.
Ángel Madina ha dimitido como presidente del Elkargune Vecinal. Guillermo Perea deja el Consejo Asesor de Planeamiento y el Auzogune de Iparralde.
Lo han hecho público en la Comisión de Seguridad, Gobierno Abierto y Modernización de la Administración, durante el turno popular solicitado por la asociación Zazpigarren Alaba-Babestu Araba.
Según han explicado, las asociaciones vecinales llevan propuestas a las reuniones, trasladan problemas de los barrios y dedican tiempo a preparar sus demandas. Muchas de esas peticiones, sin embargo, se quedan por el camino.
“La democracia representativa ha aplastado una vez más a la democracia participativa”, han denunciado durante la comisión.
Madina deja el Elkargune Vecinal
Madina ha anunciado su dimisión después de escuchar la respuesta de la concejala de Participación Ciudadana, Miren Fernández de Landa. La edil ha rechazado las críticas y ha defendido que la participación en Vitoria-Gasteiz es “activa, abierta, viva y continua”.
Fernández de Landa ha señalado que no todas las propuestas pueden aceptarse. También ha defendido que una respuesta negativa de los departamentos municipales no significa que el sistema no funcione.
“Voy a dimitir directamente de presidente del Elkargune Vecinal”, ha señalado Madina durante la comisión.
Perea deja el Consejo Asesor de Planeamiento y el Auzogune de Iparralde
Perea también deja el Consejo Asesor de Planeamiento y el Auzogune de Iparralde.
Según ha dicho, no quieren “ostentar ninguna representación” en unos foros que ya no sirven a los barrios.
Propuestas sin respuesta en los barrios
Zazpigarren Alaba-Babestu Araba ha acusado al Gobierno municipal de no tener en cuenta buena parte del trabajo de las asociaciones vecinales.
Uno de los ejemplos citados ha sido el proceso de presupuestos de 2026. Según la asociación, no se ha cumplido el calendario acordado en el Elkargune Vecinal y varias demandas de los barrios se han quedado fuera del presupuesto.
También han mencionado asuntos pendientes en distintos puntos de la ciudad, como el Plan de Movilidad Sostenible, el PERI del Casco Viejo, el proyecto de Zaramaga, Los Herrán, el geriátrico de Arana, la gasolinera de Olarizu, el tren de alta velocidad o el tranvía.
Ayudas vecinales todavía sin resolver
También han hablado del retraso de las subvenciones municipales a las asociaciones vecinales. Según han denunciado, las ayudas siguen sin resolverse en junio y eso complica la organización de actividades.
Los representantes vecinales han explicado que algunas asociaciones tienen que pedir préstamos para mantener su actividad. También han criticado que cada año haya más trámites para entidades que funcionan con trabajo voluntario.
Fernández de Landa ha explicado que el retraso se debe a problemas con la documentación presentada por algunas asociaciones. Según ha dicho, el Servicio de Participación Ciudadana tenía preparada la tramitación, pero no podía avanzar porque había entidades que no cumplían las bases o no estaban al corriente de pagos.
Críticas de la oposición
Elkarrekin ha señalado que la participación ciudadana ha perdido peso en los últimos años y que los Auzogunes y Elkargunes tienen cada vez menos incidencia.
EH Bildu ha sido el grupo más crítico con el Gobierno municipal. Alberto Porras ha afirmado que esta está siendo una legislatura “perdida” para la participación y ha reprochado a Fernández de Landa el tono utilizado con las asociaciones.
El PP ha evitado entrar en el caso concreto de las subvenciones hasta tener más información, pero ha defendido que las reglas deben ser iguales para todas las entidades.
El PSE-EE ha respaldado a la concejala y ha defendido que el Gobierno municipal quiere mejorar la participación ciudadana.







