Recorrer de principio a fin los 55 kilómetros de la AP-68 que atraviesan Álava costará 3,35 euros desde el próximo 11 de noviembre. El mismo trayecto cuesta ahora 11,20 euros, por lo que cada turismo se ahorrará 7,85 euros por viaje.
La tarifa por kilómetro bajará de los actuales 22 céntimos a seis céntimos para los vehículos ligeros, una reducción del 70%. Los vehículos pesados también pagarán menos, con una rebaja anunciada del 50%, aunque todavía no se ha concretado cuánto costará cada trayecto para los camiones.
El nuevo modelo comenzará a funcionar el 11 de noviembre de 2026, cuando la Diputación Foral de Álava asuma la gestión del tramo alavés de la autopista. Su implantación será progresiva mientras se coloca y adapta toda la infraestructura necesaria.
La AP-68 no pasará a ser gratuita tras finalizar la actual concesión privada. Seguirá existiendo un pago por uso, pero con una tarifa pública destinada a financiar el mantenimiento y la modernización de la autopista y del resto de carreteras alavesas de alta capacidad.
El pago podrá realizarse mediante VIA-T, una tarjeta bancaria vinculada previamente a la matrícula o máquinas instaladas en los principales recorridos. El sistema combinará los peajes convencionales con barrera y pórticos que detectarán los vehículos sin necesidad de detenerse.
El Consejo de Gobierno Foral ha aprobado el proyecto de norma y lo ha enviado a las Juntas Generales para su tramitación. Las cantidades definitivas deberán quedar recogidas en un decreto posterior, aunque la Diputación ya ha anunciado que el recorrido completo para los turismos costará 3,35 euros.











