El contrato de limpieza y recogida de residuos (valorado en 385 millones de euros) vuelve a estar en el aire. Si la pasada Navidad terminaba con la incertidumbre de tener una sola empresa candidata, el año comienza con una petición de nulidad sobre la mesa: el sindicato USO exige que se deje fuera a Acciona.
Una filtración que «pone en riesgo» todo el contrato
La central sindical considera que el proceso de licitación está irremediablemente viciado. El origen del conflicto se sitúa en la retransmisión por streaming de la mesa de contratación del pasado 22 de diciembre. Durante ese directo, se difundió documentación marcada como confidencial, incluyendo las credenciales de acceso a la demo del sistema informático de Acciona.
Para USO, este error no es una anécdota, sino una «vulneración grave» de los principios de transparencia e igualdad que no se puede subsanar. El sindicato sostiene que, al haberse filtrado las claves de una plataforma que debía permanecer inalterada hasta la adjudicación, la seguridad y la integridad de la oferta han quedado totalmente comprometidas.
Tensión en el Ayuntamiento: de los «hechos graves» a las «zarandajas»
Esta reclamación ha marcado el ritmo de la Comisión de Hacienda celebrada esta mañana. El concejal del PP, Iñaki García Calvo, ha llevado la denuncia al consistorio exigiendo responsabilidades al Gobierno Municipal por lo que considera una falta de garantías legales alarmante. «Cualquier persona pudo tener acceso a esa demo y modificar servicios», ha advertido García Calvo.
Sin embargo, el concejal de Hacienda, Jon Armentia, ha optado por un tono de confrontación, restando importancia a la filtración ante las preguntas de la oposición. «No sé si es una demo, si es un vídeo, si es un YouTube o una zarandaja», ha llegado a espetar Armentia, defendiendo que su departamento trabaja con «datos» y que serán los técnicos quienes analicen el escrito presentado por el sindicato.
¿Hacia una nueva licitación desierta?
Con la petición de exclusión de USO sobre la mesa, el Ayuntamiento se enfrenta a un escenario jurídico complejo. Si los técnicos dan la razón al sindicato y Acciona es excluida, el concurso —que ya quedó desierto en una primera fase— volvería a la casilla de salida, dejando la gestión de la limpieza de la ciudad en una situación de interinidad que el equipo de gobierno intentaba evitar a toda costa.

