Los Reyes han recibido este jueves en FITUR el libro La ciudad donde nunca pasa nada. Vitoria, 3 de marzo de 1976, durante su visita institucional al stand de Euskadi. La entrega ha corrido a cargo de la alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, acompañada por el consejero de Turismo, Javier Hurtado, y la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José.
El acto ha tenido lugar en el marco de un encuentro breve, de unos cinco minutos, similar a los que la Casa Real mantiene habitualmente con las delegaciones institucionales presentes en la feria. En esta edición, los Reyes han visitado únicamente tres espacios expositivos: Madrid, Canarias y Euskadi. La comitiva ha llegado al pabellón a las 11:00 horas y ha conversado con las autoridades vascas en un clima cordial y distendido.
Durante la conversación, Etxebarria ha recordado que este año se cumple medio siglo de los trágicos sucesos del 3 de marzo de 1976, una fecha que marcó profundamente la historia reciente de la capital alavesa. La alcaldesa ha subrayado ante los monarcas la importancia de este aniversario para la ciudad, por su impacto en los movimientos sociales y vecinales que luchaban por los derechos laborales, y por la dureza de la represión policial que acabó con la vida de cinco trabajadores. Según fuentes presentes, los Reyes, conocedores del episodio, han escuchado con atención y han asentido en varias ocasiones.
Además del libro de Carlos Carnicero Herrero —editado por el Gobierno Vasco—, la alcaldesa ha hecho entrega a los Reyes del volumen Vitoria-Gasteiz Capital, una publicación fotográfica editada desde la Alcaldía como obsequio institucional, con imágenes del fotoperiodista Rafael Gutiérrez Garitano. La publicación busca visibilizar el potencial turístico de la ciudad, uno de los ejes estratégicos de la presencia de Vitoria-Gasteiz en esta edición de FITUR, como ha remarcado la propia Etxebarria durante el encuentro.
Como detalle final, en el momento de la despedida, la Reina Letizia ha saludado con la mano a las personas que se encontraban alrededor del stand y se ha llevado la mano al corazón.

