Desde este jueves, el centro Ataria de Vitoria-Gasteiz acoge una nueva exposición firmada por el fotógrafo Martín Barandalla. El proyecto recoge 25 imágenes y un cortometraje de nueve minutos que documentan la vida de una pareja de águilas reales en Álava entre 2019 y 2022. El propio autor ha visitado el podcast de GasteizBerri para compartir el proceso personal y fotográfico que hay detrás de esta obra.
“Fue verlas por primera vez… y saber que quería dedicarme a ellas”
Todo empezó en 2019, cuando Barandalla visitó por primera vez el único hide habilitado para observar águilas reales en Euskadi. Aquella experiencia, recuerda, le cambió.
“Desde niño me llamaban la atención estas aves. Pero fue entrar al hide, verlas tan de cerca… y enamorarme por completo”, explica. A partir de ahí, su vínculo con estos animales se intensificó hasta el punto de reordenar toda su vida.
En noviembre de 2020 decidió trasladarse a vivir a Poves, en una casa rural aislada, para centrarse exclusivamente en el seguimiento de las rapaces. “Pasé allí nueve meses, viviendo en plena naturaleza, dedicándome en cuerpo y alma a este proyecto”, relata con calma.
Un recorrido narrativo entre imágenes y silencios
Más que una exposición, Barandalla propone una historia contada en imágenes. “No se trata solo de ver fotos. La disposición de las imágenes y los textos que las acompañan están pensados para construir un relato”, señala. Según explica, la idea es que el público se sienta dentro de un documental, pero también de un cuento real. “Quiero que la gente sienta que está leyendo una historia mientras la recorre, que cada imagen tenga un sentido dentro del conjunto”.

El hide, una ventana al mundo salvaje
Durante la entrevista en GasteizBerri, el fotógrafo detalla qué es exactamente un hide: “Es una caseta cerrada con un cristal espía. Tú puedes ver todo lo que ocurre fuera, pero los animales no te ven a ti”. Gracias a ese sistema, ha podido pasar horas observando sin ser detectado.
También aborda un tema sensible: el uso de alimento para atraer a las aves. “Se coloca algo de carne, pero siempre con permiso y de forma regulada”, aclara. Y añade: “No es que dependan de ese punto para sobrevivir. Lo importante es que este tipo de recursos puede ayudar a generar un vínculo. En mi caso, fue una chispa que encendió algo dentro de mí y me llevó a querer conocerlas más, en su propio territorio”.
Charlas, visitas y formación en Ataria
La muestra estará abierta hasta el 1 de marzo, y contará con actividades para todos los públicos. Este sábado 17, Martín ofrecerá una visita guiada y una charla-coloquio. “Quiero contar la historia que hay detrás de cada fotografía, compartir lo que no se ve a simple vista”, avanza.
Como cierre de la exposición, el 28 de febrero impartirá un taller práctico sobre cómo identificar águilas reales en el medio natural. “Compartiré todo lo que he aprendido en estos años para que cualquiera pueda reconocer a un águila real en el campo”, anuncia.
“A veces las mayores bellezas están justo al lado… y no las vemos”
Barandalla concluye su intervención con una reflexión que resume el espíritu de su trabajo: “Muchas veces las mayores bellezas están justo al lado de casa… y no las vemos”. Con esta exposición, busca precisamente eso: ayudar a mirar de otra forma el entorno que nos rodea.

