En los días posteriores al 23 de febrero de 1981, mientras en Madrid se intentaba recuperar la normalidad tras el asalto al Congreso, en varias capitales del mundo se redactaban cartas y telegramas oficiales. Esa correspondencia, conocida ahora tras la desclasificación de documentos del 23F, permite ver cómo distintos gobiernos reaccionaron casi de inmediato ante el intento de ruptura institucional.
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Alemania
Uno de los respaldos más claros llegó desde la República Federal de Alemania. El 25 de febrero, apenas dos días después del intento de golpe, el ministro federal de Asuntos Exteriores Hans-Dietrich Genscher expresó su “alegría y alivio” por el desenlace sin derramamiento de sangre y afirmó que “la joven democracia española ha superado una dura prueba” . En su mensaje subrayaba que el pueblo y las instituciones habían defendido el orden constitucional y transmitía confianza en el futuro político. Desde Madrid se respondió agradeciendo los “sentimientos de simpatía y apoyo” recibidos .
China
Desde Pekín también se siguieron los acontecimientos “con enorme interés”. En la comunicación remitida el 2 de marzo, el embajador español informaba de que las autoridades chinas habían elogiado el “temple y decisión” demostrados frente a quienes intentaron alterar la legalidad . La prensa oficial china destacó la reanudación del Parlamento y la formación del nuevo Gobierno como señales de estabilidad institucional.
Cuba
En el caso de Cuba, el respaldo llegó mediante una nota verbal de la Embajada en Madrid. Fidel Castro señalaba que habían seguido “con atención” los hechos que pusieron en peligro “el normal desarrollo de las instituciones constitucionales” . En su mensaje valoraba la reacción frente a quienes intentaron quebrar la legalidad y expresaba el deseo de que el proceso político contribuyera a la cooperación y la paz internacionales.
Reino Unido
El Reino Unido también trasladó un mensaje directo al más alto nivel. El 25 de febrero, la Reina Isabel II envió un telegrama en el que se declaraba “profundamente impresionada” por el ataque armado contra el Parlamento y felicitaba por la defensa del orden constitucional . El respaldo británico se completó con una comunicación del Speaker de la Cámara de los Comunes dirigida al presidente del Congreso, en la que se expresaba solidaridad parlamentaria tras el asalto.

Austria
Desde Austria, el canciller federal Bruno Kreisky expresó su admiración por la actuación institucional durante la crisis y señaló que aquella intervención convertía a su protagonista en una figura destacada de la historia europea contemporánea . El tono del mensaje reflejaba reconocimiento y gratitud por la defensa del sistema democrático en un momento crítico.
Argentina y Uruguay
En América Latina también llegaron apoyos. El Partido Socialista Popular argentino trasladó su solidaridad con el pueblo español y condenó cualquier intento de alterar la legalidad democrática . Desde Uruguay, la Confederación General de Trabajadores felicitó por la superación del intento golpista y destacó el valor simbólico de la experiencia democrática para otros países del continente .


