La Asociación 3 de Marzo ha inaugurado en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa de Vitoria-Gasteiz una exposición que revisa de forma crítica el tratamiento informativo de la masacre del 3 de marzo de 1976. La muestra, abierta hasta el 31 de marzo, analiza 25 portadas publicadas en los días posteriores a los hechos y sitúa su lectura en un contexto de censura y control político de los medios.
La iniciativa forma parte de los actos del 50 aniversario y plantea una pregunta de fondo: cómo se contó en la prensa una intervención policial que dejó cinco trabajadores muertos y decenas de heridos en la iglesia de San Francisco de Asís, en Zaramaga.

Titulares bajo supervisión política
La exposición recuerda que en 1976 seguían vigentes mecanismos de censura y presiones directas sobre las redacciones. En ese marco, muchas primeras páginas priorizaron el orden público frente a la situación de los obreros en huelga.
Algunas cabeceras hablaron de “jornada pacífica con alto índice de paro” o calificaron la situación como “vandálica”. Otras titularon “Vitoria, de luto”, pero sin detallar en portada el desalojo de la iglesia ni identificar a los trabajadores fallecidos. En determinados casos, el foco informativo se desplazó hacia los enfrentamientos o hacia la responsabilidad de quienes convocaban movilizaciones.
Tras la visita del entonces ministro de la Gobernación, Manuel Fraga, una portada recogía la frase: «Que este triste ejemplo sirva de lección a todo el país». En ese mismo contexto se atribuía la responsabilidad a “los que siguen echando a la gente a la calle”. Ese encuadre, según plantea la muestra, no puede desligarse del sistema informativo condicionado por la censura y por la tutela política.
La exposición también recoge el testimonio de que una crónica redactada desde el interior de la iglesia fue censurada por la dirección del propio periódico. Ese dato subraya que no solo hubo un encuadre editorial determinado, sino intervenciones directas sobre los contenidos.

El relato frente a los hechos
El recorrido evidencia que, en muchos casos, la centralidad de los trabajadores quedó diluida en titulares que hablaban de disturbios, violencia o tensión previa. El desalojo policial de la iglesia no siempre apareció como elemento principal en las primeras páginas.
La muestra organiza las portadas en cuatro bloques: prensa editada en Euskal Herria, prensa del Estado, publicaciones al margen del poder y prensa internacional. La comparación permite observar diferencias de enfoque y también los límites informativos impuestos en el ámbito estatal.

Fotografías, documentos y debate público
El material gráfico incluye imágenes del fotógrafo gasteiztarra Luis Ziarrusta, además de revistas, libros, objetos y ejemplos de noticias falsas. Un audiovisual contextualiza el clima político y mediático de la época.
La Asociación 3 de Marzo ha señalado que el objetivo es “recordar a las generaciones actuales la memoria de una masacre que ha marcado la historia de la ciudad”, incorporando una reflexión específica sobre el papel social del periodismo y sobre las consecuencias de la censura en la construcción del relato.


