El Ayuntamiento sacará en breve a licitación el contrato para consolidar el carpooling -sistema de coche compartido entre particulares que realizan un mismo trayecto- como servicio municipal estable, tras más de dos años de experiencia piloto. El sistema, impulsado en agosto de 2023, se integrará en la estrategia de movilidad urbana.
Desde su puesta en marcha, el servicio ha registrado más de 72.000 viajes compartidos y un ahorro estimado de 110 toneladas de CO₂. Los datos acumulados hasta diciembre de 2025 reflejan una utilización continuada, especialmente en desplazamientos diarios al trabajo.
El contrato contará con un presupuesto de algo más de 36.000 euros para dos años y permitirá garantizar continuidad, control municipal y estabilidad técnica a la plataforma.
Orientado a los desplazamientos laborales
El carpooling está dirigido principalmente a trayectos domicilio-trabajo, en especial hacia polígonos industriales y grandes centros laborales donde el uso individual del coche sigue siendo mayoritario. Cada vehículo compartido supone un coche menos en circulación, con impacto directo en la congestión y en la reducción de emisiones.
Aunque se trata de un servicio municipal, la plataforma permitirá compartir coche siempre que el origen o el destino del viaje esté en Vitoria-Gasteiz. Esto posibilita también desplazamientos hacia otros municipios del entorno, como Bilbao u otras localidades cercanas.
Contrato y sistema de incentivos
El nuevo pliego establece un sistema de incentivos con dos vías diferenciadas.
Por un lado, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz abonará 0,90 euros por viaje y pasajero a las personas conductoras en trayectos realizados dentro del término municipal. Esta compensación deberá justificarse mensualmente a través de la plataforma.
Por otro, se contemplan incentivos vinculados a los Certificados de Ahorro Energético. La empresa adjudicataria gestionará estos certificados y deberá repercutir parte del valor económico tanto a conductores como a personas pasajeras.
El sistema fija además tarifas máximas destinadas únicamente a cubrir gastos. En trayectos de hasta 8 kilómetros, la persona pasajera abonará 0,60 euros por viaje. Cuando el recorrido supere esa distancia, el precio podrá fijarse hasta un máximo de 0,18 euros por kilómetro, con el objetivo de mantener el carácter no lucrativo del servicio.
Durante la presentación, la concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal, ha explicado que el contrato busca dar estabilidad a un modelo ya probado y consolidado.


