Los colectivos vecinales del sur de Vitoria-Gasteiz trasladaron al Pleno municipal del pasado 27 de marzo su reclamación de un nuevo centro de salud “exento, accesible e integrador”, fruto —según explican— de un trabajo comunitario previo centrado en las necesidades reales de los barrios.
El planteamiento vecinal choca con el desarrollo del debate político posterior. Según recogen en un comunicado, mientras EH Bildu y Elkarrekin respaldaron la propuesta, PP, PNV y PSE optaron por registrar una moción alternativa. Los colectivos señalan que ese texto recoge argumentos similares, aunque sin contar con las asociaciones impulsoras del proyecto.
Discrepancias sobre el modelo y la ubicación
La principal diferencia se sitúa en el modelo de centro. Frente a la propuesta vecinal de una única infraestructura que concentre todos los servicios, desde el ámbito institucional se ha abierto la puerta a distintas opciones. Entre ellas, la posibilidad de un nuevo equipamiento en Olarizu o Goikolarra que conviva con el actual, sin que se haya concretado la cartera de servicios de cada uno.
Este planteamiento contrasta con el programa de infraestructuras sanitarias del Gobierno Vasco para el periodo 2025-2032, en el que se contempla un nuevo centro de salud en Olarizu. La falta de definición sobre este punto es uno de los aspectos que los colectivos consideran más relevantes.
Dudas sobre el proceso y la información
A esta divergencia se suma la información sobre los suelos disponibles. Las asociaciones apuntan a versiones distintas trasladadas desde el Ayuntamiento en torno a la localización de las parcelas, lo que, a su juicio, dificulta el seguimiento del proceso.
Mientras los colectivos reclaman un procedimiento “transparente” y con participación efectiva, el debate institucional ha avanzado con propuestas que, según señalan, no siempre han incorporado esa interlocución directa.
Frente a este escenario, los colectivos mantienen tres ejes principales: un único centro de salud integral, una ubicación céntrica que evite desplazamientos innecesarios y un proceso en el que la participación vecinal tenga un papel determinante.





