El diputado general de Álava, Ramiro González, ha reclamado este martes la implicación directa de todos los acreedores de Tubos Reunidos —y en especial de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI)— en la reestructuración de la deuda de la empresa, que asciende a 263 millones de euros. “La SEPI es el primer acreedor. Quizá los acreedores tienen que contribuir a esa reestructuración”, ha afirmado tras la reunión del Consejo de Gobierno Foral.
González ha vinculado esta solicitud al expediente de regulación de empleo (ERE) comunicado el lunes por la empresa para su planta de Amurrio. “Nuestro deseo es que el ERE tenga el efecto menos traumático posible y que la empresa asegure su futuro como gran empresa industrial de la comarca”, ha manifestado. En este contexto, ha reiterado que la continuidad de la empresa debe pasar por un plan empresarial sólido que contemple no solo la reestructuración financiera, sino también mejoras operativas. “Corresponde a la empresa presentar un plan serio y viable. Si hay un plan de futuro serio, nos vamos a involucrar”, ha asegurado el diputado general.
Reunión con el comité y llamada a todas las partes
El diputado general ha anunciado que este viernes se celebrará una reunión entre la Diputación, el Gobierno Vasco y el comité de empresa, con el objetivo de conocer de primera mano las demandas de la plantilla. “Vamos a escuchar sus posiciones y trasladarles nuestra visión”, ha dicho, reconociendo también la complejidad emocional del momento para las personas afectadas.
Según González, la reestructuración de la deuda es “imprescindible” para garantizar la viabilidad del grupo. Ha insistido en que no puede afrontarse solo desde las instituciones: “El conjunto de los acreedores debe formar parte de la solución”.
La Diputación exige conocer el plan en detalle
En relación con el plan de viabilidad planteado por la empresa, González ha precisado que la Diputación todavía no ha recibido información oficial completa: “El plan tiene que ser trasladado a las instituciones con detalle y con garantías de que la empresa tiene futuro”.
Además, ha advertido que un enfoque meramente financiero no sería suficiente: “Tiene que partir de una reestructuración de la deuda, pero también de medidas sobre lo que produce y cómo lo comercializa”.
Empleo y actividad como ejes del compromiso institucional
Para el diputado general, Tubos Reunidos debe seguir siendo una gran empresa industrial en Ayala, con capacidad de generación de empleo y actividad sostenida: “Tiene que tener futuro como gran empresa industrial, con una actividad importante y garantizando empleo”.
González ha concluido asegurando que, si se cumplen esas condiciones, la Diputación Foral de Álava está dispuesta a implicarse a fondo: “La Diputación puede ser un agente importante para colaborar en la viabilidad futura de la empresa”.

