Mikel Larrañaga no es un foodie al uso. Graduado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Facultad de Farmacia de Vitoria-Gasteiz y con un máster en Ciencias Gastronómicas por el Basque Culinary Center, el creador de contenido que se esconde tras la cuenta @maikanfood ha construido una de las voces gastronómicas más seguidas del norte de España desde una base que pocos en su sector pueden presumir: la formación científica.
“Yo siempre he ido por la parte de ciencias y vi esta carrera que me gusta, este grado en la Facultad de Farmacia, aquí en Vitoria. No es algo que esté relacionado con lo que hago hoy en día en redes, al final es algo dirigido a trabajar en inspección de alimentos, o sea, todo lo contrario”, ha explicado Larrañaga en el programa 264 de GasteizBerri, emitido en Siberia FM.
De un blog en 2019 a reventar el algoritmo
Los inicios de Maikanfood se remontan a 2019, cuando Larrañaga abrió un blog y una cuenta de Instagram con una misión sencilla: dar su opinión sobre lo que comía. En aquella época no existían los reels ni los vídeos cortos que hoy dominan las redes, e Instagram funcionaba de otra manera.
El punto de inflexión llegó en 2022. Tras un viaje a Madrid, sus vídeos empezaron a viralizarse y la cuenta alcanzó los casi 70.000 seguidores en Instagram. “Cogí la rampa cuando había menos creadores, lo que facilitó la visibilidad orgánica antes de la saturación actual”, ha reconocido.
Un código ético poco común
Lo que diferencia a Maikanfood de muchos otros creadores gastronómicos es su enfoque a la hora de reseñar. Larrañaga ha defendido en GasteizBerri un método basado en la honestidad constructiva: si un plato o un local no le convencen, prefiere no publicarlo antes que destruirlo públicamente.
“Si algo que no te gusta, no lo sacas directamente. Un plato, pues no lo sacas. Ya está. O dices: esto podría mejorar, no me ha gustado tanto, yo lo pondría de otra forma. Son formas de decir que podría cambiar, que no te ha gustado tanto”, ha explicado.
Esta filosofía contrasta con la cultura del hate que prolifera en redes sociales, un fenómeno que Larrañaga conoce bien. El creador ha revelado que incluso ha recibido amenazas por sus opiniones, un aspecto oscuro de la exposición pública que rara vez se visibiliza en el sector.
Cómo se gana la vida un foodie
A diferencia de YouTube o TikTok, Instagram no paga directamente a los creadores por sus contenidos. Los ingresos de Maikanfood provienen de marcas y colaboraciones. Larrañaga cuenta con un representante para gestionar las ofertas que recibe, aunque mantiene autonomía sobre las oportunidades que le llegan directamente.
En este sentido, ha sido crítico con una práctica que, según él, devalúa al sector: la de creadores que “se venden por un plato de comida”, algo que reduce la profesionalización del trabajo y dificulta que otros puedan vivir dignamente de la creación de contenido.
Embajador de MapEat y a la caza del menú más barato
Entre sus proyectos actuales, Larrañaga es embajador de Maps It, una aplicación que permite geolocalizar y organizar las recomendaciones de influencers gastronómicos. Además, ha lanzado una serie de contenido centrada en Vitoria-Gasteiz que promete dar que hablar: la búsqueda del menú del día más barato de cada barrio de la ciudad.
El primer capítulo ya ha salido: “Donde Pepe”, en el barrio de Coronación, con un menú a 12,50 euros.
La incertidumbre del algoritmo
Larrañaga no ha esquivado la conversación sobre la volatilidad que define su profesión. Los cambios de algoritmo en plataformas como Instagram o Google pueden impactar drásticamente en la visibilidad y los ingresos de cualquier creador de un día para otro.
Su consejo para los jóvenes que aspiran a vivir de las redes es claro: empezar poco a poco, subir lo que les guste y, sobre todo, no obsesionarse. A medio plazo, Larrañaga espera seguir vinculado a la docencia, un campo que le apasiona y que le ofrece una estabilidad que las redes sociales, por su propia naturaleza, no pueden garantizar.
Puedes escuchar la entrevista completa en el programa 264 de GasteizBerri, disponible en Siberia FM 93.8 y en las principales plataformas de podcast.





Grande Maik