El restaurante El Lusitano, situado en la zona de Gamarra, ha protagonizado este jueves por la noche una entrega de ‘Servicio secreto by Chicote’ en laSexta. El programa ha mostrado la historia de Marisa, su propietaria, y la situación de un negocio de cocina portuguesa que ha pasado por una etapa complicada.
Marisa abrió El Lusitano junto a su expareja. Tras la separación, él puso en marcha otro restaurante cerca y con una oferta similar. Esa circunstancia, unida a las deudas y a la dificultad para estar pendiente del local a diario, ha marcado la evolución reciente del negocio.
La propietaria también atiende otro proyecto hostelero, algo que el programa ha relacionado con la pérdida de control en el día a día de El Lusitano. La intervención de Chicote se ha centrado en revisar la organización del restaurante y en ayudar a ordenar el trabajo interno.
Un restaurante portugués en Gamarra
El Lusitano aparece en varias guías como restaurante portugués o asador. Su oferta habitual incluye menú del día, menú de fin de semana, raciones, tapas y bocadillos.
Las valoraciones del local son desiguales según la plataforma consultada. Tripadvisor lo recoge como “Restaurante Lucitano”, con 114 opiniones y una nota de 2,7 sobre 5, mientras otras webs le dan puntuaciones más altas.
La visita de Chicote
Alberto Chicote ha entrado en El Lusitano con la ayuda de una persona informante para observar el funcionamiento del restaurante fuera de la mirada habitual de la dirección. Durante la inspección nocturna, el programa ha mostrado problemas de limpieza, alimentos mal almacenados y falta de orden en algunas zonas de trabajo.
Entre las imágenes emitidas han aparecido pan con moho, productos guardados sin un criterio claro, suciedad acumulada, insectos y una cocina con dificultades de organización. El programa ha presentado estos problemas como parte de una situación que el restaurante debía corregir para poder mejorar su funcionamiento.
Después de reunir las imágenes, Chicote se ha presentado ante Marisa y le ha trasladado lo que había encontrado. A partir de ese momento, la intervención se ha centrado en revisar rutinas, ordenar la cocina y abordar los problemas de gestión que habían afectado al local.
Una historia personal detrás del negocio
El programa no se ha limitado a la cocina. También ha mostrado el peso de la ruptura entre Marisa y su expareja, la competencia de otro restaurante abierto cerca y las deudas acumuladas durante los últimos años.
La entrega ha planteado El Lusitano como un negocio con problemas internos, pero también como el proyecto personal de una mujer que intenta mantenerlo abierto en un contexto difícil. Chicote ha tratado de ayudar a la propietaria a recuperar el control del restaurante y a tomar decisiones sobre su futuro.





Pues flaco favor le han hecho al restaurante con ese puñetero show, también es verdad que habrá que saber lo que le han pagado por utilizarlo y las reformas que le habrá hecho la productora.
Todo es un montaje….y a las pruebas me remito.
1.- El DEMSAC pasa inspecciones periodicas a los locales hosteleros, y se de primera mano que son muy exhaustivos con los controles.
2.- Una de las personas que aparece como comensal, trabaja como extra en peliculas y eventos cinematograficos….curiosamente les llevan a comer ahí
La imagen del Lusitano totalmente dañada por este tongo, y desde luego que con estafadores y mentirosos así ni un euro de gasto en ese local.
Vergonzoso la imagen que dan de vitoria…los hosteleros de vitoria y alava no son así