Las hogueras de San Juan volverán a encenderse en Álava el próximo 24 de junio, pero no todo dependerá de las ganas de celebrar la noche. Bomberos ha emitido un bando con varias normas de seguridad y una advertencia: si la previsión de viento no es favorable, la hoguera tendrá que suspenderse.
Además, al margen de las hogueras de San Juan, el Departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Álava ha prohibido el uso del fuego en todo el Territorio Histórico hasta nuevo aviso.
La razón es sencilla. Una racha puede mover chispas o brasas hacia una fachada, un coche, una zona con vegetación o cualquier material cercano. En una noche con fuego, madera acumulada y gente alrededor, el viento puede complicar la situación en muy poco tiempo.
El bando limita también el tamaño de las hogueras. No podrán superar los cuatro metros de alto ni los cuatro metros de ancho. Además, deberán colocarse a una distancia mínima de 15 metros de fachadas, vehículos, líneas eléctricas o telefónicas y zonas con vegetación alta.
Esa separación tendrá que ser mayor si el montón de madera tiene mucha altura. Bomberos toma como referencia una distancia equivalente a cinco veces la altura del material apilado.
La zona tendrá que estar limpia antes de encender
La seguridad empieza antes de prender la hoguera. El entorno deberá quedar despejado, sin cartones, ramas, maderas sueltas ni otros materiales que puedan arder con una chispa.
Tampoco se podrá quemar cualquier producto. El bando prohíbe arrojar plásticos, neumáticos u otros materiales que generen humos contaminantes. También queda prohibido usar alcohol, gasolina, disolventes o gases inflamables para encender el fuego o avivar las llamas.
Estos productos pueden provocar llamaradas repentinas y poner en riesgo a las personas que estén cerca.
El pavimento deberá protegerse
Si la hoguera se monta sobre una zona pavimentada, habrá que proteger el suelo. Bomberos plantea dos opciones. Una es colocar una chapa metálica separada del pavimento mediante una cámara de aire. La otra es preparar una capa de arena de 10 centímetros.
Durante toda la celebración deberá haber una persona adulta pendiente del fuego. La hoguera no podrá quedar sin vigilancia en ningún momento.
También será obligatorio tener medios para apagarla si surge cualquier problema. El bando pide contar con dos extintores de eficacia mínima 21A-113B o con una manguera conectada a la red de agua.
No basta con que bajen las llamas
La celebración no termina cuando el fuego deja de verse con fuerza. Antes de abandonar la zona habrá que comprobar que la hoguera está completamente apagada y fría.
Las brasas pueden seguir activas durante horas. Si quedan restos calientes y entra viento, el fuego puede reactivarse. Por eso, Bomberos pide revisar bien el espacio antes de marcharse y dar por finalizada la noche.



