La recogida neumática de Vitoria vuelve a enseñar sus costuras. Esta vez no por los buzones de la calle ni por los datos de uso, sino por lo que pasa bajo tierra: varias arquetas del sistema se llenan de agua en Zabalgana y Salburua.
El problema aparece en las arquetas donde están las válvulas que permiten cerrar o separar tramos de la red. Son espacios enterrados, de unos cinco metros de profundidad, que forman parte de la infraestructura que mueve la basura por tuberías. Según la documentación municipal, el agua entra por filtraciones en las paredes y acaba acumulándose dentro.
No es un detalle menor. Esas válvulas son necesarias para que la red funcione correctamente. Cuando las arquetas se llenan de agua, el sistema puede verse afectado y el Ayuntamiento plantea ahora instalar bombas de achique para sacarla.
Los puntos señalados están en Zabalgana y Salburua. En la documentación aparecen la avenida Reina Sofía, varios puntos de Naciones Unidas, el entorno del paseo Unicef y Portal de Elorriaga. Algunas arquetas están en rotondas, otras en zonas ajardinadas, bidegorris o calzada.
La actuación prevista no consiste en cambiar el sistema, sino en poner parches técnicos donde el agua ya está dando problemas. Habrá que llevar canalizaciones, dar conexión eléctrica a las bombas y reponer después pavimentos o zonas verdes afectadas por las obras.
La noticia llega con la recogida neumática en pleno debate en Vitoria. En los últimos meses se ha hablado mucho de este modelo, de su coste, de sus limitaciones y de su futuro. El Ayuntamiento ya ha dejado claro que no quiere seguir extendiéndolo, aunque mantendrá las centrales que ya existen en barrios como Zabalgana, Salburua, Ibaiondo, Mariturri o el Casco Medieval.




