Moverse en transporte público por Vitoria es relativamente sencillo si el viaje empieza y termina dentro de la ciudad. Tuvisa, el BEI y el tranvía cubren buena parte de los desplazamientos urbanos. El problema aparece cuando el trayecto viene de fuera. Quien llega desde un pueblo en Alavabus o en Transporte Comarcal y necesita después coger un autobús urbano, el BEI o el tranvía se encuentra con sistemas distintos, tarifas distintas y transbordos que no siempre están pensados como parte de un mismo viaje.
Álava quiere avanzar ahora hacia un modelo más integrado. La Diputación Foral ha defendido este miércoles en las Juntas Generales la continuidad de la Autoridad de Movilidad de Álava, la AMA, el órgano en el que participan la propia Diputación, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. El objetivo es sentar durante 2026 las bases de un futuro consorcio de transporte y avanzar hacia una integración tarifaria entre Tuvisa, BEI, tranvía, Alavabus y Transporte Comarcal.
La idea es sencilla de explicar, aunque complicada de poner en marcha. Se trata de que los distintos transportes públicos que funcionan en Álava dejen de operar como piezas separadas y puedan coordinarse mejor. Uno de los puntos clave sería facilitar los transbordos entre medios. Es decir, que una persona que llega a Vitoria en Alavabus no tenga que asumir el cambio a Tuvisa, BEI o tranvía como un segundo viaje completamente independiente.
El diputado foral de Movilidad Sostenible e Infraestructuras Viarias, Jon Nogales, ha situado dos prioridades para este año. La primera es dar forma jurídica a la AMA como consorcio. La segunda es avanzar en la integración tarifaria de todos los operadores. Ese cambio permitiría, entre otras medidas, bonificar los transbordos entre distintos medios de transporte público.
La Autoridad de Movilidad de Álava se creó en 2018 como un espacio de coordinación entre instituciones. Su función era ordenar políticas comunes para fomentar el uso del transporte público y preparar el camino hacia un sistema más conectado. El convenio que sostiene ese órgano termina este año, por lo que las instituciones deben renovarlo para seguir trabajando en esa línea.
La medida tiene especial importancia en un territorio como Álava, donde Vitoria concentra buena parte de los servicios, el empleo, los estudios y la actividad administrativa. Para muchas personas de los pueblos, el transporte público no termina al llegar a la estación de autobuses o a una parada concreta de la ciudad. El viaje real continúa después, muchas veces en otro medio.
Ahí es donde una tarifa integrada puede cambiar el día a día. No se trata solo de pagar menos. También se trata de que el sistema sea más cómodo, más lógico y más fácil de usar. Si combinar Alavabus con Tuvisa, BEI o tranvía resulta caro o incómodo, mucha gente acaba recurriendo al coche. Si el cambio entre transportes es más natural, el transporte público gana opciones.
El debate llega además en un momento en el que Vitoria y Álava tienen sobre la mesa varias decisiones de movilidad. El tranvía sigue creciendo, el BEI se ha consolidado como eje del transporte urbano y Alavabus mantiene un papel clave para conectar las cuadrillas con la capital. Sin embargo, todos esos sistemas todavía no funcionan como una red única.
Por ahora, no hay una fecha concreta para que esa tarifa integrada llegue a los usuarios. Lo que se ha aprobado es el marco para seguir trabajando. Las Juntas Generales han respaldado la norma foral que permite dar continuidad a la AMA y mantener abierta la negociación entre instituciones.






Esto es para beneficiar a los de Miranda y Rioja. Los que quieran descuentos que estén empadronados en Vitoria
A la lista que comenta arriba, a los que somos de Llanada entonces que nos den, no?