El Debate General de Política Municipal de Vitoria-Gasteiz ha cerrado su segunda jornada con más tensión que la primera. No ha habido gritos, pero sí subidas de tono, ironías y frases que han marcado el pleno. La más llamativa la ha dejado el portavoz del PP, Iñaki García Calvo, cuando ha respondido a Maider Etxebarria por sus críticas al “matrimonio PP-Vox” y le ha lanzado: “¿Usted con quién se acuesta?”. Lo ha dicho en sentido político, para reprochar al Gobierno sus acuerdos con EH Bildu.
La seguridad ha sido uno de los choques principales. El PP ha acusado al Gobierno de maquillar los datos y de utilizar cifras parciales del primer trimestre de 2026. García Calvo ha defendido que los delitos suben si se toman datos completos de Euskal Polizia, con Policía Local, Ertzaintza y ciberdelincuencia. Etxebarria ha rechazado ese relato y ha acusado al PP de dibujar una Vitoria “apocalíptica”, de meter miedo y de hacer daño a la ciudad.
El cruce político ha ido más allá de los datos. La alcaldesa ha alertado del modelo PP-Vox y ha dicho que le preocupa que la ultraderecha pueda entrar en el Ayuntamiento. Beatriz Artolazabal, portavoz del PNV, también ha cargado contra el PP por asumir mensajes de Vox como la “prioridad nacional”, el “pucherazo” o la vinculación entre inmigración e inseguridad. El PP ha respondido señalando los acuerdos del Gobierno con EH Bildu y ha exigido condenas claras ante actos vandálicos, agresiones y ataques a símbolos o bienes públicos.
EH Bildu ha intentado llevar el debate a los acuerdos pendientes. Rocío Vitero ha recordado las viviendas comunitarias para mayores en Salburua y Zabalgana, el recurso social de Zaramaga, la oficina antidesahucios, el mapa de subcontratación municipal, el semillero de empresas y Montehermoso. La portavoz ha advertido de que no se trata de incumplimientos con EH Bildu, sino con la ciudadanía, y ha defendido que sin ordenanzas fiscales ni presupuestos actualizados la legislatura no habría tenido estabilidad.

Elkarrekin ha sido especialmente duro con el balance de Etxebarria. Garbiñe Ruiz ha reivindicado el Plan General pactado con el Gobierno, pero ha acusado a la alcaldesa de hablar mucho de la ciudad futura y poco de la ciudad que ya existe. Ha citado a personas que no pueden pagar un alquiler, jóvenes que no pueden emanciparse, familias al límite y gente durmiendo en la calle. Para Ruiz, el Gobierno ha gestionado la ciudad, pero no la ha transformado.
El PNV ha cerrado filas con el Gobierno. Artolazabal ha defendido que gobernar no es solo señalar problemas, sino decidir, priorizar y financiar recursos. También ha acusado a la oposición de ofrecer muchas críticas y pocas alternativas. En vivienda, ha rechazado prometer soluciones rápidas y ha defendido que no hay “varitas mágicas” para resolver un problema estructural de años.
La alcaldesa ha terminado el debate enumerando los deberes del Gobierno para los próximos meses. Ha citado la vivienda, el conflicto del taxi, el Iradier Arena, las obras de Zaramaga, el PERI, la nueva contrata de limpieza, la renovación de campos de fútbol, las obras de San Antonio, Portal de Legutiano y General Álava, y las políticas sociales contra la soledad no deseada. También ha vuelto a tender la mano a Elkarrekin para pactar la ordenanza de infraestructura verde y ha retado al PP a apoyar los agentes de movilidad.
El pleno ha terminado con el Gobierno reivindicando acuerdos, estabilidad y proyectos en marcha. La oposición, en cambio, ha insistido en los problemas que siguen sin resolverse: vivienda, seguridad, exclusión social y barrios. Dos días de debate que han dejado una legislatura marcada por los pactos, pero también por reproches cada vez más duros a medida que se acercan las elecciones.






Ojo porque ante todo este barrizal, lodazal y gota a gota vertido anti democrático por parte de las extremas derechas PP y VOX, tenemos que reconocer que el representante del PP, afín a VOX, tiene más moral que el Alcoyano.
Salvo que negocie con VOX + el PNV, que con este último no creo, pero todo puede ser posible, el candidato en cuestión creerá que algún día tendrá la opción de ser alcalde? Porque, no nos olvidemos, que el PSE y PNV con el apoyo del PP, arrebataron el Ayuntamiento a EH Bildu, 1ª fuerza en Gasteiz y la Diputación de Gipuzkoa, sin ningún complejo.
Yo, a la alcaldesa de Gasteiz, del PSE, apoyada por el PNV y también con el apoyo incondicional del PP, le preguntaría por qué no retira las calles franquistas de José Lejarreta y el obispo Carmelo Ballester, así cómo la recuperación definitiva de La Plaza Nueva, ahora llamada «Plaza de España» en la actualidad. Una plaza que, tras el derrocamiento de la República, un grupo de vitorianos plantearon se denominara Plaza de España como “homenaje a SU España ultrajada?».