En 2018 había unas 23.600 plazas libres de aparcamiento en Vitoria-Gasteiz. En 2025 quedaban alrededor de 12.800. La ciudad ha perdido, por tanto, 10.800 estacionamientos de este tipo en siete años, una reducción cercana al 45% que refleja cómo ha cambiado el reparto del espacio público.
El dato aparece en el diagnóstico del nuevo Plan de Movilidad y ha llegado este miércoles a la Comisión de Espacio Público de la mano del PP. Su concejal Alfredo Iturricha ha preguntado al Gobierno municipal por una política de aparcamientos que, a su juicio, ha reducido las alternativas para residentes, trabajadores y visitantes.
Iturricha también ha asegurado que las reclamaciones relacionadas con el aparcamiento en el buzón ciudadano han aumentado un 66% durante el último trimestre de 2025 respecto al mismo periodo del año anterior. El edil ha relacionado ese incremento con la ampliación de la OTA y con la desaparición de plazas en superficie.
El debate no se ha limitado a discutir una cifra. PP y Gobierno municipal han vuelto a mostrar dos formas distintas de entender cómo deben utilizarse las calles de Gasteiz.
El PP ha defendido que el Ayuntamiento ha aplicado restricciones antes de ofrecer suficientes alternativas. Ha reclamado más aparcamientos disuasorios, nuevos estacionamientos subterráneos y más espacios para motocicletas. También ha afirmado que los aparcamientos municipales con plazas de concesión tienen listas de espera.
El grupo considera que la ampliación de la OTA ha trasladado vehículos hacia barrios periféricos y ha dejado plazas vacías en algunas de las nuevas zonas reguladas. Según Iturricha, el sistema ha generado problemas en lugares donde antes no existía una presión especial para estacionar.
La concejala de Espacio Público, Beatriz Artolazabal, ha rechazado que las 10.800 plazas hayan desaparecido por decisiones adoptadas durante la actual legislatura. Según los cálculos de su departamento, desde 2023 se han eliminado, se están eliminando o está previsto suprimir 1.067 estacionamientos.
La diferencia entre ambos datos está en el periodo analizado. Las 10.800 plazas corresponden a la evolución completa entre 2018 y 2025, mientras que la cifra municipal de 1.067 se limita a las actuaciones de esta legislatura.
Artolazabal ha explicado que las plazas no se han suprimido de manera aislada, sino como consecuencia de reformas concretas. Ha citado la renovación de Los Herrán y Zaramaga, la ampliación del tranvía, la construcción de carriles bici y la creación de entornos escolares seguros.
Cada una de estas actuaciones ha ocupado parte del espacio que antes se utilizaba para aparcar. El Gobierno municipal ha defendido que ampliar una acera, mejorar la accesibilidad, proteger el acceso a un colegio o reservar una plataforma para el transporte público obliga a reducir espacio destinado al vehículo privado.
El Ayuntamiento ha asegurado que intenta compensar estas pérdidas mediante la transformación de plazas en línea en estacionamientos en batería, la creación de nuevas bolsas y la ampliación de la OTA. También ha señalado que la ciudad dispone de alrededor de 2.000 plazas en aparcamientos subterráneos municipales y unas 6.000 en estacionamientos disuasorios.
A estas alternativas se sumará una nueva bolsa de aparcamiento en Ariznabarra, incluida en el acuerdo presupuestario alcanzado con EH Bildu. El futuro Plan de Movilidad incorporará además una estrategia específica para reorganizar y ampliar los aparcamientos disuasorios.




