Vitoria aprobó en 2022 una ordenanza que permitía cubrir andamios y vallados de obra con publicidad. La idea era sencilla: una empresa pagaba por anunciarse y la comunidad de propietarios conseguía algo de dinero para afrontar la rehabilitación del edificio.
Cuatro años después, el resultado es todavía más sencillo. No se ha presentado ni una sola solicitud.
La norma entró en vigor el 26 de marzo de 2022. El Ayuntamiento defendió entonces que serviría como una fuente complementaria de financiación para las comunidades y que, al mismo tiempo, permitiría ordenar una práctica que ya existía en otras ciudades.
También se aprobaron tasas específicas. Las lonas debían pagar entre 5,25 y 8,40 euros por metro cuadrado y mes, dependiendo de la categoría fiscal de la calle, además de las tasas habituales por ocupar la vía pública con el andamio.
Pero ninguna comunidad ha utilizado la fórmula. Elkarrekin considera que la ordenanza está «en un cajón y cogiendo polvo» y pide analizar si el problema está en la falta de información, en los trámites o en la dificultad para encontrar empresas interesadas en pagar por colocar sus anuncios.
El concejal de Urbanismo rechaza hablar de fracaso. Borja Rodríguez sostiene que una ordenanza no debe medirse por el número de expedientes y que su utilidad es ofrecer reglas claras por si algún día aparece una solicitud. También recuerda que el objetivo municipal nunca fue llenar Vitoria de grandes lonas publicitarias.
El argumento es legalmente correcto, pero deja abierta una cuestión bastante evidente. La norma se presentó como una ayuda para financiar obras de rehabilitación y, desde su entrada en vigor, no ha ayudado a financiar ninguna.
El Ayuntamiento se muestra dispuesto a revisar el texto. Después de cuatro años y cero solicitudes, al menos ya dispone de un dato sobre el que empezar a trabajar.



