La lluvia ha caído este martes en Vitoria-Gasteiz como agua de mayo, aunque haya llegado en pleno julio. El chaparrón no ha dejado grandes acumulados, pero sí ha servido para refrescar el ambiente tras otra jornada marcada por el calor.
La precipitación ha llegado en plena segunda jornada de temperaturas altas. Después de varias horas de calor, la tormenta ha roto la sensación de bochorno y ha dejado un respiro en calles, barrios y zonas verdes de la ciudad.
En Zaldiaran se han recogido 2,7 litros por metro cuadrado, una cantidad baja en términos meteorológicos, pero suficiente para notarse si cae concentrada en poco tiempo.
Según las estaciones de AEMET y Euskalmet, los registros más apreciables se han concentrado prácticamente en el entorno de Vitoria-Gasteiz. Fuera de esa zona, la lluvia apenas ha dejado acumulados relevantes en Álava.





