ELA, LAB, STEILAS, HIRU y ETXALDE han formalizado la convocatoria de huelga general para el 17 de marzo con el objetivo de situar en el centro del debate político y social la necesidad de establecer un salario mínimo interprofesional propio en la CAV y en Navarra. La movilización se plantea como respuesta ante el estancamiento salarial, el encarecimiento sostenido del nivel de vida y el bloqueo institucional a las propuestas legislativas impulsadas en este ámbito.
Demanda de un marco propio y revalorización salarial
La iniciativa sindical aboga por fijar un umbral salarial mínimo de 1.500 euros, ajustado a las condiciones económicas y sociales del territorio, como medida para mejorar las condiciones de vida de más de 167.000 personas trabajadoras. Los sindicatos entienden que vincular la capacidad de decisión al entorno más próximo permitiría adaptar mejor las políticas laborales a las necesidades reales de la población y reforzar la negociación colectiva con criterios de dignidad salarial.
Frente a la pérdida de poder adquisitivo registrada en los últimos años, las centrales convocantes insisten en que es imprescindible activar mecanismos que garanticen un reparto más equilibrado de la riqueza. En este sentido, señalan que mientras las rentas empresariales y del capital han experimentado un crecimiento significativo, los salarios han quedado rezagados, generando una brecha económica que consideran insostenible.
Impulso político bloqueado y desatención institucional
El planteamiento de un salario mínimo propio ha sido abordado en distintas vías durante los últimos años. A través de las competencias vigentes, las organizaciones sindicales trataron de activar una mesa de diálogo con las patronales para discutir este umbral salarial de referencia. En paralelo, promovieron una Iniciativa Legislativa Popular con el respaldo de 138.495 firmas, que fue finalmente desestimada por las principales fuerzas políticas.
Este doble bloqueo ha reforzado la convicción de los sindicatos sobre la necesidad de abrir una tercera vía que incorpore el debate del SMI propio al proceso de revisión del estatus político-jurídico de Euskadi y Navarra. A su juicio, la imposibilidad de debatir propuestas ampliamente apoyadas revela un déficit democrático y un cierre institucional que impide avanzar hacia un modelo laboral más justo y adaptado a las realidades locales.
Llamamiento a la movilización y activación territorial
La convocatoria de huelga general se acompaña de un calendario de acciones previas orientadas a socializar los objetivos de la protesta y fomentar la participación activa de los distintos sectores sociales. Las centrales impulsarán asambleas informativas en centros de trabajo, barrios y pueblos, con el propósito de fortalecer el respaldo ciudadano y activar una respuesta coordinada en el conjunto del territorio.
Los sindicatos subrayan que ni las instituciones autonómicas ni la patronal pueden permanecer ajenas al deterioro de las condiciones laborales. Reclaman compromisos políticos firmes y decisiones valientes que permitan recuperar derechos y activar políticas redistributivas que favorezcan a la mayoría social. En palabras de las organizaciones convocantes, “es momento de tomar decisiones aquí y ahora, sin más aplazamientos”.

