La Sección de Vigilancia Penitenciaria del Tribunal de Instancia de Bilbao ha concedido el tercer grado penitenciario a Alfredo de Miguel, exdirigente del PNV condenado por corrupción a 12 años de prisión —nueve de cumplimiento efectivo—. Esta medida permite al interno pasar los fines de semana en su domicilio, debiendo dormir en la cárcel de Basauri solo de lunes a jueves.
El nuevo régimen flexibiliza el sistema anterior, que ya le permitía salir cada día a trabajar en una consultoría de Bizkaia gracias a un régimen atenuado regulado por el artículo 100.2 del reglamento penitenciario, aunque hasta ahora debía regresar a prisión cada noche, incluidos sábados y domingos.
De Miguel ingresó en prisión el 6 de julio de 2023, tras agotar todas las vías judiciales para evitarlo. Con esta resolución, ha obtenido el tercer grado sin haber cumplido un tercio de la condena, lo que ha generado reacciones críticas y comparaciones con otros casos similares de corrupción.
Concesión judicial frente al criterio de la cárcel
La resolución judicial contradice el informe emitido por la Junta de Tratamiento de la prisión, que se había mostrado contraria a la concesión del tercer grado en este momento. La jueza, sin embargo, ha estimado la solicitud planteada por la defensa del condenado y ha autorizado el nuevo régimen de semilibertad.
La medida se enmarca en el marco legal del sistema penitenciario, aunque su aplicación ha sido cuestionada por no ajustarse a lo que habitualmente se considera un cumplimiento mínimo de pena exigible para el acceso a beneficios penitenciarios de esta naturaleza.
Condena por la mayor trama de corrupción del PNV
Alfredo de Miguel fue condenado en 2019 como líder del mayor caso de corrupción vinculado al PNV en Euskadi, conocido como el caso De Miguel. La sentencia de la Audiencia Provincial de Álava, ratificada por el Tribunal Supremo en 2023, lo halló culpable de asociación ilícita, cohecho, prevaricación, malversación y tráfico de influencias, entre otros delitos.
Los hechos juzgados giraban en torno a una red de cobro de comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones públicas. De Miguel dirigía la trama desde su cargo en la Diputación Foral de Álava y desde la estructura del partido en el territorio.
Otros condenados también acceden al tercer grado
Junto a De Miguel, otros antiguos cargos del PNV condenados en la misma causa han accedido recientemente al tercer grado penitenciario. Es el caso de Aitor Tellería, Koldo Ochandiano y Xabier Sánchez Robles, algunos de los cuales disfrutan ya de regímenes de semilibertad total con control telemático.

