Álava ha iniciado un nuevo movimiento estratégico para reforzar su peso en la economía digital. Fundación Vital ha formalizado su entrada en el consorcio que adquirió Ayesa Digital, una de las principales compañías tecnológicas del Estado, con una aportación de 10 millones de euros. Esta decisión no solo supone un respaldo económico, sino que va acompañada de compromisos concretos en el territorio.
Entre los efectos más inmediatos se encuentra la creación de un hub especializado en movilidad y logística inteligente, con capacidades avanzadas en inteligencia artificial, análisis de datos y ciberseguridad. Este nodo tecnológico se implantará en Álava y aspira a convertirse en una pieza clave del ecosistema digital vasco.
También se ha confirmado el traslado de la sede central de la Junior University of Ayesa a territorio alavés. Este centro formativo acoge cada año a medio millar de estudiantes en áreas como cloud computing, IT y ciberseguridad. Su llegada conllevará entre 30 y 50 nuevos empleos directos, además de ampliar la oferta de formación especializada en el territorio.
La proyección va más allá. La presencia de Ayesa Digital en Álava ya se traduce en unos 400 puestos de trabajo, pero el plan trazado contempla sumar 350 profesionales más en un plazo de cuatro años. El crecimiento será sostenido y afectará de forma positiva a las pequeñas empresas del sector, especialmente a las más de 30 micropymes digitales que operan actualmente en la provincia.
El origen de esta operación se sitúa en la decisión del grupo Ayesa, con sede histórica en Sevilla, de vender su división digital a un consorcio vasco. El acuerdo, firmado el 31 de diciembre de 2025 por un importe total de 480 millones de euros, supuso el cambio de propiedad de una unidad estratégica para el desarrollo tecnológico del país. Desde enero de 2026, Ayesa Digital opera con mayor autonomía y con una nueva estructura de propiedad compuesta por Indar Kartera, Fundación BBK, el Gobierno Vasco a través de Finkatuz, la empresa tecnológica Teknei y, desde ahora, Fundación Vital.
Ayesa Digital es una de las cinco principales compañías de servicios digitales del Estado. Está especializada en soluciones avanzadas para empresas e instituciones públicas, con proyectos activos en inteligencia artificial generativa, automatización de procesos, e-administración y ciberseguridad. En su cartera figuran plataformas para la evaluación automatizada de licitaciones, herramientas de detección temprana de fragilidad en personas mayores y asistentes inteligentes para servicios públicos. Su reconocimiento en el sector ha crecido de forma constante, con premios y distinciones en entornos tecnológicos exigentes.
La incorporación de Fundación Vital refuerza el equilibrio territorial dentro del consorcio. Durante el proceso de venta se especuló con la posible entrada de la Fundación Kutxa, pero finalmente ha sido la entidad alavesa la que ha asumido el papel de contrapeso dentro del nuevo esquema societario. Su presencia garantiza que Álava no quede al margen de las decisiones estratégicas ni del despliegue de capacidades tecnológicas.
El presidente de Fundación Vital, Jon Urresti, ha remarcado que la prioridad de la entidad es atraer centros de decisión a Álava para consolidar empleo y abrir nuevas posibilidades de crecimiento en sectores emergentes. También ha adelantado que parte de las contrapartidas de esta operación podrían situarse en la comarca de Aiaraldea, como parte del compromiso territorial de la fundación.
El horizonte del proyecto es ambicioso. Una vez superadas las autorizaciones regulatorias, el plan prevé culminar la separación definitiva de Ayesa Digital del grupo matriz y avanzar en la fusión con Teknei. Esta integración permitiría configurar un gran grupo digital vasco, con más de 800 millones de euros de facturación y más de 15.000 empleados. A medio plazo se contempla una posible salida a Bolsa, con vocación de liderazgo en el sur de Europa.
Mientras tanto, en Andalucía, donde Ayesa mantiene su sede histórica y concentra buena parte de su plantilla, la operación ha generado ciertas inquietudes entre trabajadores por la posibilidad de que se desplace el centro de decisiones estratégicas hacia Euskadi. La Junta de Andalucía y el Gobierno Vasco han mantenido contactos institucionales para garantizar la estabilidad del empleo y seguir de cerca el desarrollo de la operación. Hasta la fecha, no se han producido recortes ni traslados forzosos, y la empresa ha reiterado su compromiso de mantener la actividad en todas sus sedes.

