Los recuerdos de Andoni Martínez Ocio del 3 de marzo de 1976 en Zaramaga: «Nuestros padres se murieron casi convencidos de que éramos culpables»

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Pedro María Martínez Ocio

Con motivo del 50 aniversario de la matanza del 3 de marzo en Zaramaga, GasteizBerri cierra su serie de testimonios con la voz que más tiempo ha guardado silencio. Andoni Martínez Ocio es hermano de Pedro María Martínez Ocio, una de las cinco personas asesinadas aquel día. Trabajaban juntos en Forjas Alavesas. Pedro María tenía 27 años. Andoni tenía 23. En 50 años no había concedido una entrevista a ningún medio. Esta es la primera vez que cuenta lo que vivió.

Testimonio Recuerdos del 3M · Entrevista 6
Andoni Martínez Ocio
Edad en 1976
23 años
Edad actual
73 años
Trabajo en 1976
Programación en Forjas Alavesas
Hermano
Pedro María Martínez Ocio, asesinado el 3M
Familia en Forjas
Tres hermanos trabajando en la misma fábrica
Entrevistas previas
Ninguna en 50 años
« Mis padres se murieron casi convencidos de que éramos culpables y de que éramos nosotros los malos.

¿Por qué no habías hablado nunca hasta ahora?

En 50 años no he querido hablar con nadie porque yo he querido siempre dar el protagonismo a lo que es en sí toda la parte obrera. Allí, en la lucha aquella, mi hermano cayó como hubiera caído cualquiera, como yo mismo. Y sin más.

¿Qué recuerdas de los días previos al 3 de marzo?

Yo trabajaba en Forjas Alavesas, igual que mis hermanos. Los tres trabajábamos allí: mi hermano el mayor era maestro de taller, Pedro María estaba en la oficina y yo en programación. Y los tres vivíamos con nuestros padres. Las dos únicas que no vivían en casa eran las dos hermanas, que estaban casadas. Estábamos todos los días prácticamente en asamblea, en la iglesia de Belén, en Zaramaga. Y ese día tuvimos una asamblea más. Lo que pasa es que ya desde la mañana se veía que había parado prácticamente todo Vitoria. Y luego ya empezaron los primeros enfrentamientos en la avenida y los primeros heridos.

Pedro María Martínez Ocio

¿Tenías miedo? ¿Tensión?

La tensión se palpaba. En el caso de mi casa, mis padres estaban fuera del conflicto, pero se veía lo que venía. Aquel día mi hermano el mayor fue a comer a diferente hora que yo. Mi hermano Pedro María, al que asesinaron, estuvo comiendo en casa de la novia. Desde luego que había ya una tensión que se veía.

¿Estabas en la iglesia de San Francisco cuando entró la policía?

Yo no pude entrar porque no me dejaron. Me quedé en los alrededores hasta que nos tuvimos que meter en una casa. Había allí una casa de un amigo y estuvimos un rato hasta que nos dejaron salir.

¿Cómo te enteraste de lo que le había pasado a tu hermano?

Al salir empezaron los rumores que se oían por ahí, que si había alguno herido. Nosotros no nos habíamos enterado de nada. Y luego en la calle alguien me dijo: parece que tu hermano está entre los heridos. Fui al hospital de Santiago y allí me enteré de la noticia. Allí estaba la novia de mi hermano con su familia. Y al rato apareció mi otro hermano, el mayor.

Una imagen del equipo de baloncesto donde jugaba Pedro María Martínez Ocio

¿Pudiste verle?

Estando en urgencias, vino una enfermera conocida y nos bajó unas escaleras. Bajamos al depósito y nos abrió uno de los registros que tienen allí. Y estaba mi hermano, de cintura para arriba desnudo. Lo único que tenía en el pecho era una especie de venda que le tapaba. Le quitamos un poco la venda y se le veía un orificio de entrada de bala. De salida no vimos porque no le dimos la vuelta. Mi hermano pesaba bastante.

¿Qué hiciste en los días siguientes?

Al día siguiente empecé a moverme. Yo estaba un poco en contacto con los curas, que estuvieron un poco de cabecillas en lo que fue el funeral. Estuve visitando a las familias de Romualdo y de Aznar, hablando con ellos, a ver cómo lo íbamos a hacer. Y hablando con los curas y con más gente conseguimos poder hacer el funeral en la catedral.

En aquellas visitas a las familias, Andoni recopiló también fotografías de las víctimas. Gracias a esa labor se conservan hoy las imágenes de los asesinados el 3 de marzo.

¿Conocías a las otras víctimas?

Conocía al padre de Aznar, que trabajaba conmigo en la fábrica, en Forjas.

En el centro de la imagen una fotografía donde se ve a Pedro María Martínez Ocio vestido de Blusa

¿Qué edad tenía Pedro María?

Cuando lo asesinaron tenía 27 años. Yo entonces tenía 23, cumplía 24 el 6 de junio. Mi hermano había cumplido los 27 el día 14 de febrero, el día de los enamorados. Diecisiete días antes de que lo mataran.

¿Cómo era él?

Era el hermano más cercano a mí. Mi modelo a seguir. Yo soy el pequeño de cinco hermanos. De chaval se fue con unos frailes a Francia y estuvo allí cuatro años, hablando francés. Era buena persona. Cayó como hubiera caído cualquiera.

¿Le echaste en falta después de aquello?

Sigue conmigo.

¿Guardas algo de él?

Tengo su reloj. El reloj con el que estaba él cuando lo mataron. Estaba con el reloj puesto en el depósito, en el frigorífico. Y tengo su DNI de la época. Lo llevo encima.

¿Qué recuerdo se te viene ahora, en el 50 aniversario?

La verdad es que este aniversario está siendo más serio y más importante que otros años. Se ha organizado bastante mejor. Hay gente joven que está trabajando duro y consiguiendo cosas que nadie se preveía. Es importante que estos 50 años se queden grabados, sobre todo en la gente joven que no lo ha vivido. Y que esto siga adelante y sigamos trabajando para que consigamos todos los obreros los mejores salarios y las mejores formas de calidad de vida.

50 años después, ¿hay justicia?

Estamos todavía 50 años después y no hay ningún culpable ni nada. Aquí no hay ni justicia ni hay nada.

¿Quieres decir algo más, Andoni?

Me acuerdo mucho de mis padres. Sufrieron un montón. Lo pasaron mal pero no lo demostraban. Eran católicos apostólicos romanos. En mi casa se rezaba el rosario todos los días. Mi padre fue el que daba el rosario en la parroquia hasta que se murió.

Durante el primer año tras la matanza, varios frailes —entre ellos uno del monasterio de Estíbaliz— visitaban a los padres de Andoni cada cuatro o cinco días para acompañarles.

Yo intenté demostrarles que no habíamos hecho nada malo, que esto era así, que le había ocurrido a su hijo como le hubiera podido ocurrir a cualquier otro. Pero llegaron a pensar que teniamos la culpa. Estuvieron varios años con esa duda. Y se murieron casi convencidos de que éramos culpables y de que éramos nosotros los malos.

Esta es la primera entrevista que Andoni Martínez Ocio concede a un medio de comunicación en 50 años. Los testimonios han sido recogidos por Jon Larreategi para GasteizBerri.

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