El Ayuntamiento de Vitoria volvió a negar ayer miércoles la existencia de bandas juveniles organizadas en la ciudad. No es la primera vez que este asunto llega a la comisión de Seguridad Ciudadana, y tampoco cambió el mensaje del Gobierno municipal, que insiste en que los incidentes detectados responden a actuaciones de menores conflictivos, no a estructuras delictivas estables.
La intervención partió del concejal popular Gustavo Antépara, que pidió datos sobre varios grupos a los que vinculó con incidentes ocurridos en 2024 y 2025 en barrios como Zabalgana y Salburua. Preguntó por el número de casos atribuidos a esas supuestas pandillas, por el tipo de hechos registrados, por los barrios afectados y por la posible existencia de otros grupos similares sobre los que conste información en la Policía Local.
El concejal de Seguridad, César Fernández de Landa, rechazó de nuevo ese planteamiento. Según explicó, la Policía Local no tiene constancia de bandas organizadas con esas denominaciones y tampoco clasifica los delitos en función de ese criterio. Sí reconoció, como ya había hecho en ocasiones anteriores, que existen intervenciones por peleas, agresiones, extorsiones, robos con intimidación o hurtos cometidos por jóvenes, a veces menores de edad, pero insistió en que esos hechos no se investigan como actividad de bandas delictivas estructuradas.
El mismo mensaje que en debates anteriores
Fernández de Landa defendió que el Ayuntamiento mantiene el mismo diagnóstico desde hace meses. A su juicio, en Vitoria-Gasteiz hay grupos de chavales que en ocasiones protagonizan incidentes, pero eso no equivale a la existencia de bandas juveniles organizadas para delinquir.
En esa línea, sostuvo que no se ha detectado un patrón territorial claro ni una estructura estable que permita hablar de bandas como tal. Entre los incidentes más significativos mencionó casos de bullying, consumo de sustancias estupefacientes, peleas y otras conductas vinculadas a menores en situación de riesgo o desprotección.
También explicó que, además de la intervención policial, se recopila información preventiva sobre determinados menores y se trabaja con familias, servicios sociales, centros escolares, Fiscalía y otros cuerpos policiales cuando la situación lo requiere.
El PP cuestiona la versión municipal
Antépara mostró su desacuerdo con esa lectura y volvió a apoyarse en informaciones publicadas durante 2025 sobre supuestas bandas juveniles activas en la ciudad. En su intervención planteó que puede existir una diferencia entre la información que maneja la Policía Local y la que, según dijo, aparece en actuaciones y referencias atribuidas a la Ertzaintza.
El edil del PP defendió que estos episodios están generando preocupación y reclamó una explicación más precisa sobre el alcance del problema. También preguntó si los menores identificados por la Policía Local son reincidentes y si actúan siempre en los mismos entornos.
En su segunda intervención, Fernández de Landa mantuvo intacta su posición y recalcó que el Ayuntamiento insiste en que no hay bandas juveniles organizadas en Vitoria-Gasteiz. Añadió que ha tratado este asunto con responsables y mandos de la Ertzaintza y aseguró que el diagnóstico que maneja no cambia.
El debate terminó con un nuevo choque político. El concejal de Seguridad acusó al PP de alimentar la alarma social con este asunto, mientras los populares defendieron que llevan meses advirtiendo de un problema que, a su juicio, va en aumento.











