Vitoria reconoce la memoria de Gao Lacho Drom y aprueba una moción contra el antigitanismo

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El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha aprobado este viernes por unanimidad una moción para reconocer la memoria de Gao Lacho Drom y reafirmar el compromiso institucional contra el antigitanismo. La iniciativa, presentada por Elkarrekin, ha salido adelante con el apoyo de todos los grupos municipales.

El debate se ha desarrollado con la presencia en el pleno de personas vinculadas a Gao Lacho Drom, a quienes la alcaldesa, Maider Etxebarria, ha dado la bienvenida al inicio de este punto. La sesión ha girado en torno al valor de la memoria, el reconocimiento público y la necesidad de que esta parte de la historia de la ciudad deje de estar ausente del espacio público.

Del parque del Galeón a la memoria de Gao Lacho Drom

La portavoz de Elkarrekin, Garbiñe Ruiz, ha defendido la moción como un paso para evitar que se siga perdiendo la memoria de Gao Lacho Drom, un lugar que hoy ocupa el entorno del parque del Galeón. En su intervención ha explicado que buena parte de la ciudadanía desconoce qué hubo antes en ese espacio y ha planteado la necesidad de corregir ese olvido.

Ruiz ha vinculado esa falta de conocimiento con una desaparición progresiva de la memoria colectiva. Ha señalado que no se trata de mirar al pasado con nostalgia, sino de hacer memoria y de reconocer una parte de la historia local ligada a la desigualdad y a la exclusión.

Una historia de chabolismo, exclusión y realojo

En el turno de intervención de las personas invitadas al pleno, una de ellas ha recordado que en la década de los sesenta la población gitana de Vitoria-Gasteiz vivía en varios asentamientos chabolistas y que en ese contexto se impulsó Gao Lacho Drom como respuesta a esa situación.

Durante esa intervención se ha explicado que el nombre del poblado, “pueblo del buen camino”, simbolizaba la voluntad de abrir una etapa mejor. Sin embargo, también se ha subrayado que aquella experiencia estuvo marcada por muchas carencias. Entre ellas, la ubicación alejada del núcleo urbano, la falta de servicios básicos y unas viviendas de pequeñas dimensiones en las que residían familias numerosas.

La intervención también ha recordado que las familias vivieron allí durante años hasta su posterior realojo en distintos barrios de Vitoria-Gasteiz.

El pleno pone el foco en la reparación simbólica

El debate ha estado atravesado por una idea repetida en varias intervenciones: el reconocimiento de Gao Lacho Drom no resuelve por sí solo los problemas de discriminación, pero sí supone un gesto político e institucional de valor simbólico.

La persona que ha tomado la palabra en nombre del colectivo invitado al pleno ha agradecido el apoyo de todos los grupos y ha señalado que este paso no pone fin al antigitanismo, pero sí puede ayudar a abrir un camino de reconocimiento y justicia. También ha defendido que la memoria histórica no consiste solo en recordar lo ocurrido, sino en reconocer la dignidad de quienes lo vivieron.

Apoyo de todos los grupos municipales

Todos los grupos han respaldado la moción, aunque con distintos enfoques. Desde el PNV se ha insistido en que hablar del pueblo gitano es hablar de una parte de la historia de la ciudad que ha sido ignorada durante demasiado tiempo. La formación jeltzale ha defendido la necesidad de construir una sociedad inclusiva y de desmontar prejuicios desde la convivencia y la educación.

El Partido Popular ha apoyado también la iniciativa. Su portavoz en este punto, Alfredo Iturricha, ha recordado experiencias personales de convivencia con familias de Gao Lacho Drom desde la infancia y ha puesto el acento en el proceso de integración vivido en distintos barrios de la ciudad y en el trabajo desarrollado a lo largo de los años por la asociación.

Pascual Borja reclama que el apoyo se traduzca en compromiso político

Durante el debate también ha intervenido el concejal socialista Pascual Borja, que ha enmarcado la moción en una discriminación estructural que, a su juicio, sigue afectando al pueblo gitano. Ha defendido que el antigitanismo no puede reducirse a anécdotas aisladas y ha reclamado que las declaraciones de apoyo tengan una traducción política real.

Borja ha recordado además que Gao Lacho Drom forma parte de una memoria muy reciente para muchas familias gitanas de la ciudad. En su intervención ha señalado que la presencia gitana en las instituciones no debe entenderse como una cuota, sino como un derecho, y ha defendido la necesidad de que la participación de la comunidad gitana en los espacios de decisión sea efectiva.

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