Una silla que todavía puede utilizarse, un pequeño electrodoméstico que funciona o un mueble que alguien ya no necesita no tienen por qué terminar inmediatamente en la basura. Esa es la idea que hay detrás del Reutilizagune y de la recuperación de algunos objetos recogidos en las calles de Vitoria.
El último balance del Ayuntamiento, actualizado a junio de 2026, señala que estos servicios han permitido reutilizar 186.893 kilos de residuos. Son casi 187 toneladas de objetos y materiales que, en lugar de convertirse directamente en desechos, han podido regresar al circuito de uso.
La cifra reúne lo recuperado mediante el Reutilizagune y el servicio municipal de recogida de objetos voluminosos. El documento municipal, eso sí, no precisa desde qué fecha se acumulan esos 186.893 kilos, por lo que no puede presentarse como un dato correspondiente exclusivamente a los primeros seis meses del año.
El Reutilizagune funciona en el número 6 de la calle Benito Guinea. Allí pueden depositarse y conseguirse artículos que se encuentren en buen estado, como muebles, juguetes, libros, material deportivo, pequeños electrodomésticos, aparatos electrónicos o productos infantiles. El objetivo es sencillo: aprovechar lo que todavía sirve antes de comprar algo nuevo o enviarlo a tratamiento como residuo.
Más orgánica y menos basura mezclada
La reutilización es solo una parte del balance. El Ayuntamiento asegura que la recogida selectiva representa ya el 42% del total de los residuos recogidos en la ciudad. También indica que la cantidad de materia orgánica separada ha aumentado un 20%, mientras que los residuos mezclados han bajado un 1,4%.
A esto se suman las 364 familias que gestionan sus residuos orgánicos mediante sistemas individuales o comunitarios de compostaje. El balance también recoge la retirada de más de 750.000 kilos de hojas, posteriormente tratados como materia orgánica.
Las cifras muestran una mejora, aunque también dejan claro que la mayor parte de los residuos continúa sin recogerse de manera selectiva. Si el porcentaje separado alcanza el 42%, todavía hay un 58% que entra en el circuito general mezclado con otros desperdicios.



