El Gobierno de Vitoria-Gasteiz ha presentado el viaje de Maider Etxebarria a Tánger como el desbloqueo del conflicto por el palacio Álava-Esquível. El pleno de este viernes, sin embargo, ha dejado numerosas preguntas sin una respuesta concreta sobre el acuerdo alcanzado, el pago de la deuda y la rehabilitación del inmueble.
Borka Rodríguez, concejal de Urbanismo, ha defendido que por primera vez en años existe una «hoja de ruta» entre los dos ayuntamientos. La Municipalidad de Tánger se ha comprometido a realizar un primer pago equivalente al 4% de la deuda, unos 20.000 euros, y a llevar el resto del principal a su pleno municipal de octubre.
La explicación municipal ha despejado una de las incógnitas. Según ha señalado Rodríguez, ese 4% es la cantidad que Tánger puede liberar actualmente sin necesitar la aprobación de su pleno, que únicamente se reúne tres veces al año.
El concejal también ha anunciado una visita técnica al palacio durante el mes de septiembre para estudiar la situación del inmueble.
Pero buena parte de las preguntas planteadas por la oposición han quedado en el aire.
¿Existe un acuerdo firmado?
El PP ha preguntado directamente si los compromisos anunciados constan en un documento firmado o si se trata únicamente de lo hablado durante la reunión entre Etxebarria y el alcalde de Tánger.
Rodríguez ha hablado repetidamente de un acuerdo y de una hoja de ruta, pero no ha confirmado de manera expresa la existencia de un documento firmado ni ha detallado qué compromisos concretos figuran en él.
Tampoco se ha aclarado a qué se destinarán los primeros 20.000 euros. La oposición ha querido saber si se aplicarán a la deuda tributaria, a las multas coercitivas pendientes o al principal de la cantidad adeudada.
La cifra es inferior a los 34.000 euros que, según se ha expuesto durante el pleno, supone cada una de las multas coercitivas impuestas a Tánger. El Gobierno ha explicado por qué se ha fijado ese porcentaje, pero no cómo se contabilizará el ingreso.
Sin fechas para las obras
Las preguntas también se han centrado en el estado del edificio. No se ha detallado qué obras necesita el palacio, cuándo podrían comenzar, cuánto costarán ni quién deberá pagarlas.
El Ayuntamiento se ha limitado a anunciar una visita técnica en septiembre para analizar el inmueble. No existe, al menos según lo explicado en el pleno, un calendario posterior para elaborar el proyecto o iniciar la rehabilitación.
Tampoco ha quedado claro si Tánger ha asumido por escrito la obligación de acometer esas obras.
Elkarrekin ha preguntado además qué ocurrirá con las personas que residen actualmente en el palacio y si podrán permanecer allí una vez que comiencen las intervenciones. El Gobierno no ha respondido de forma concreta sobre el futuro de quienes viven en el edificio.
Las garantías para cobrar la deuda
Otra de las incógnitas ha sido qué garantías tiene Vitoria de que el pleno de Tánger aprobará en octubre el pago del resto de la deuda.
Rodríguez ha asegurado que existen garantías porque el alcalde de la ciudad marroquí ha trasladado que la propuesta saldrá adelante. No ha explicado, sin embargo, si cuenta con una mayoría suficiente ni qué documento respalda ese compromiso.
El PP y Elkarrekin han recordado que Tánger ya ha incumplido otros plazos y compromisos anteriores. Ambos grupos han planteado la posibilidad de mantener abiertas vías como las multas, la ejecución subsidiaria o la expropiación.
El PP también ha preguntado si la Municipalidad de Tánger ha solicitado formalmente un fraccionamiento de la deuda y si existe alguna resolución municipal que permita aceptar el pago inicial del 4%.
Estas cuestiones tampoco han recibido una respuesta concreta durante el debate.
Sin un nuevo plazo para las multas
EH Bildu ha reclamado que el Ayuntamiento retome inmediatamente las sanciones y aplique una décima multa coercitiva. La formación ha considerado que suspenderlas mientras se negocia debilita la posición de Gasteiz frente a Tánger.
El Gobierno ha rechazado esa posibilidad al entender que ahora sí se han producido avances. Rodríguez ha señalado que, si el proceso vuelve a bloquearse, podrán recuperarse los mecanismos previstos por la legislación.
No ha fijado, sin embargo, una fecha límite ni unas condiciones concretas que obliguen al Ayuntamiento a retomar las multas si Tánger vuelve a incumplir.
El Gobierno también ha defendido que las nueve multas impuestas anteriormente no han conseguido que Tánger pague o rehabilite el edificio, mientras que la vía del diálogo ha permitido alcanzar el actual compromiso.
La moción ha sido rechazada
La moción de EH Bildu para recuperar la vía de las multas coercitivas ha sido rechazada.
EH Bildu ha votado a favor, Elkarrekin se ha abstenido y PNV, PSE-EE y PP han votado en contra. También han sido rechazadas las enmiendas presentadas por el Partido Popular y Elkarrekin.
El Gobierno municipal sostiene que el viaje de Etxebarria ha permitido sacar el conflicto de la vía muerta. Por ahora, las únicas fechas concretas son septiembre para visitar técnicamente el palacio y octubre para que el pleno de Tánger vote el pago de la deuda.








Pues a mi me da que, la letra pequeña, del trato en cuestión (desconocido), contiene un super Hotel***** y también un Centro para menores extranjeros no acompañados.
PNV, PSE-EE y PP tendrán que explicarnos, el por qué de su negativa a seguir retomando las multas si Tánger vuelve a incumplir.