La Audiencia Nacional ha declarado nulos los controles diarios de los bolsos y los registros aleatorios de las taquillas que H&M realizaba a parte de su plantilla. La Sala de lo Social considera que estas prácticas vulneran el derecho a la intimidad de los trabajadores y ha ordenado a la empresa que deje de aplicarlas de manera inmediata, según ha informado el Consejo General del Poder Judicial.
La medida afectaba a los empleados del último turno. Después de fichar su salida, debían abrir su bolso ante un encargado o un vigilante de seguridad para que inspeccionara visualmente su interior. El resto de la plantilla abandonaba los establecimientos por la puerta principal, equipada con arcos de seguridad.
La empresa también realizaba inspecciones periódicas de las taquillas. Estas revisiones se efectuaban de forma aleatoria, con la apertura de la taquilla por parte del propio trabajador y en presencia de un mando intermedio o de personal de seguridad. El tribunal considera que este sistema funcionaba como un control preventivo e intimidatorio, sin que existiera una necesidad concreta que lo justificara.
H&M defendió estas medidas como una forma de reducir las pérdidas provocadas por posibles hurtos internos. Sin embargo, la Audiencia Nacional señala que la compañía no logró acreditar cuánto dinero perdía por sustracciones cometidas por sus empleados. Tampoco pudo diferenciar esas pérdidas de las causadas por hurtos externos, fraudes de proveedores o errores administrativos.
La sentencia destaca además que, entre 2024 y 2026, únicamente se produjeron seis despidos disciplinarios relacionados con hurtos en una plantilla de alrededor de 4.600 personas. Para los magistrados, estas cifras no demuestran la existencia de un problema suficientemente grave como para justificar controles generalizados sobre las pertenencias personales.
La Sala recuerda que las empresas pueden adoptar medidas de vigilancia, pero estas deben ser necesarias, proporcionadas y respetuosas con la dignidad de los trabajadores. También apunta que H&M podía utilizar alternativas menos invasivas, como instalar arcos de seguridad en las salidas utilizadas por la plantilla.
El procedimiento se inició tras una demanda presentada por UGT, a la que posteriormente se sumó CCOO. La resolución afecta a H&M en España. La cadena mantiene una tienda en la primera planta de El Boulevard de Vitoria-Gasteiz, aunque la información difundida por el tribunal no especifica en qué establecimientos concretos se realizaban estos controles.









