Baja la Huella Ecológica de Euskadi situándose por debajo de la media europea

Esta cifra sitúa a Euskadi por debajo de la media europea y de estados miembros

La Huella Ecológica de Euskadi es de 4,32 hectáreas globales por habitante, un 7% menor que en el año 2001, de acuerdo con el informe presentado por Iñaki Arriola, consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco. Esta cifra sitúa a Euskadi por debajo de la media europea y de estados miembros como Alemania, Suecia, Noruega, Bélgica, Países Bajos o Austria.

El informe presentado detalla que las actividades que tienen un mayor impacto en la generación de la Huella Ecológica de Euskadi son las relacionadas con el consumo de energía, que suponen más del 50% de esta Huella; los cultivos con un 17%; la pesca con un 14% y la superficie forestal con un 10%. Y los pastos y las infraestructuras representan un 6% y un 1% respectivamente.

Datos

Cada habitante del planeta dispone de 1,63 hectáreas globales por persona (hag/cap) de superficie biológicamente productiva para satisfacer sus necesidades de consumo, mientras que la sociedad vasca consume 4,32 hag/cap. Esto significa que si todos los habitantes del planeta siguiesen las mismas pautas de consumo que los habitantes de Euskadi, la superficie biológicamente productiva del planeta tendría que ser 2,6 veces mayor que la que es.

La Huella Ecológica relaciona la demanda de la población mundial sobre los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, y la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar esos recursos. Representa el área de tierra o agua ecológicamente productivos (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos, e, idealmente, también el volumen de aire) utilizados para generar los recursos necesarios y asimilar los residuos producidos por cada población determinada, de acuerdo con su modo de vida.

Glosario

Huella Ecológica: Indicador del impacto ambiental generado por la demanda de la población mundial sobre los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, en relación con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos. Representa el área de tierra o agua ecológicamente productivos (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos, e, idealmente, también el volumen de aire) utilizados para generar los recursos necesarios y asimilar los residuos producidos por cada población determinada, de acuerdo con su modo de vida.

Biocapacidad: Cantidad de recursos naturales que disponemos, la capacidad de los ecosistemas para regenerarse. Indica el límite del planeta para producir recursos de manera sostenible. En el año 1961 era de 3,12 hectáreas globales por persona; de 1,9 hectáreas globales por persona en el año 2001, y de 1,63 hectáreas globales por persona en el año 2016.

Déficit ecológico: Es la diferencia entre la Biocapacidad y la Huella Ecológica de una región o país. El déficit ecológico aparece cuando la huella de una población excede la biocapacidad del área disponible para esa población.

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