miércoles, 1 de diciembre
4.1 C
Vitoria-Gasteiz

Entre 2.000 y 4.000 jóvenes vascos de 18 años podrían haber sufrido violencia sexual

Vitoria-Gasteiz albergará el programa piloto de la gestión de una Barnahus, un centro modelo de atención integral donde todos los departamentos que intervienen en un caso de abuso sexual a infancia o adolescencia se coordinan y trabajan bajo el mismo techo para atender a las víctimas de abusos sexuales menores de edad. El proyecto piloto comenzará en 2022 y se prolongará durante dos años.

“Barnahus es un espacio, lejos de comisarías y hospitales, que cuenta con un entorno amigable para los niños: decoración adaptada a su edad y profesionales especializados en victimología infantil”, ha destacado Beatriz Artolazabal, consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco.

Según ha explicado Artolazabal, “gracias a Barnahus, la infancia y adolescencia afectada podrá proporcionar un testimonio detallado y completo de lo que ha vivido”.

En cuanto a las cifras aportadas por la consejera, una de cada cinco personas menores puede haber sufrido algún tipo de violencia sexual en Euskadi. “Hoy, en Euskadi, puede haber entre 2.000 y 4.000 jóvenes de 18 años que han sufrido algún tipo de violencia sexual a lo largo de su vida”, ha informado.           

En esta línea, y según datos de los servicios forales de los tres territorios, en 2018 se registraron alrededor de 90 notificaciones; mientras que en los juzgados vascos fueron condenados 151 personas adultas por delitos sexuales contra menores de 16 años. Ese mismo año, la Ertzaintza y las policías locales registraron 276 delitos sexuales contra menores de 16 años.

La consejera Artolazabal ha explicado pormenorizadamente cómo hay que actuar en caso de tener conocimiento de un caso de abuso sexual con menores implicados. Ha centrado su explicación en un centro escolar, donde el profesor o profesora detecta a una víctima entre su alumnado.

“Viven un proceso de incertidumbre y malestar que puede alargarse más de tres años y, en ese tiempo, habrá hablado con al menos ocho personas”, ha expuesto la consejera. “En Barnahus, la víctima compartirá su historia con menos personas y tendrá acceso inmediato a una atención especializada. El camino a recorrer se iniciará en el profesorado, que avisará a dirección y esta recurrirá a Barnahus y recomendará a la familia acudir a él”, ha proseguido.

Informe ‘Bajo el mismo techo’

Por su parte, la directora de Save the Children Euskadi, Charo Arranz, ha remarcado la importancia de que “todos los departamentos implicados trabajen juntos en esta causa para garantizar el interés superior de los niños, niñas y adolescentes”.

“La violencia sexual constituye una de las peores formas de violencia que sufre la infancia. Actualmente, hay más de 600 puntos de entrada que pueden atender posibles casos de violencia sexual infantil, además, el niño o niña tiene que pasar por cuatro servicios diferentes que no están coordinados en espacios desconocidos para ellos, dificultando su recuperación y generando una victimización secundaria”, ha detallado. “Eso no solo dificulta su recuperación, sino que además es perjudicial para el proceso judicial, ya que no se cuida su testimonio y se genera un daño adicional al menor, generando una victimización secundaria. El resultado: 7 de cada 10 casos abiertos por abuso sexual infantil no llegan a juicio por falta de pruebas” ha analizado Arranz.

Barnahus o la Casa de la Infancia en islandés, es el modelo nórdico de atención integral para niños y niñas que han sufrido violencia sexual. Este modelo, que ya se aplica en Catalunya, Estados Unidos y Europa, ha duplicado el número de enjuiciamientos y condenas. En la Jornada Euskadi hacia el modelo Barnahus: atención integral a niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, Arranz se ha referido al informe Bajo el mismo techo, junto a personas expertas que han colaborado en la elaboración de este.

Asimismo, Bragi Gudbrandsson, fundador del modelo Barnahus y miembro del Comité de Derechos del Niños de Naciones Unidas, ha destacado que “al crear un ambiente amable para los menores, estamos transmitiendo el mensaje de que su voz realmente importa; ese es realmente el núcleo del modelo Barnahus, escuchar al menor. Está alineado con la Convención sobre los Derechos del Niño, porque uno de los derechos fundamentales que tiene es expresar su opinión”.

Save the Children es la organización independiente líder en la defensa de los Derechos de la Infancia en todo el mundo. Trabaja desde hace más de 100 años para asegurar que todos los niños y niñas sobreviven, aprenden y están protegidos. Actualmente, la organización opera en más de 120 países y en Euskadi está presente desde hace más de 15 años, proporcionando apoyo educativo, y actividades de ocio y tiempo libre a más de 500 niños y niñas en riesgo de pobreza o exclusión social en Bilbao, Barakaldo y Vitoria-Gasteiz.

- Publi -

Dejar respuesta

Escribe tu comentario
Introduce aquí tu nombre

Noticias relacionadas

Noticias relacionadas

Últimas noticias