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La anterior consejera era mala, esta es peor

Parece que el cargo de Consejera de Salud que les viene muy grande, solo hay que ver lo publicado en este medio sobre el aumento de un 22% en 2021 de las negligencias médicas en el sistema vasco de salud, nadie es capaz de reorganizar un tema tan importante como la salud, haciendo una buena gestión, no pido una gestión inmejorable, no solo una buena labor y que Osakidetza vuelva a sus años de “gloria” y a ser la envidia del resto del estado.

Hace unos días OSI Araba anuncio el traslado de las urgencias presenciales al nuevo edificio de Txagorritxu, afirmando que este nuevo espacio, «amplio, moderno y polivalente, supondrá una mejora tanto para pacientes y familiares, como para los profesionales».

Naturalmente que como siempre hacen las cosas a medias, ¿Dónde quieren que aparquen los vehículos que acerquen a los pacientes a urgencias?, no han sido capaces de crear un digno aparcamiento puesto que el actual ya es pequeño con lo que obligan a dejar a las personas enfermas a la puerta e irse a “buscar la vida”, y

¿Dónde está la salida que anuncio el Ayuntamiento para el parking a la mini rotonda de Leandro de Viana con Pablo Neruda? Mientras nada que sigan saliendo al carril del BEI con el peligro que supone, para luego estacionar

en el aparcamiento de Ramón Rubial (conocido como el parking de la telefónica), un lugar con un asfaltado terrible, con un montón de enormes agujeros que resulta intransitable tanto para vehículos como para peatones.

Aquí todo improvisado y que conste que pienso que puede funcionar mejor y que no vuelva a ocurrir lo que le ha sucedido a una familia amiga, en concreto el 15 de enero pasado y que paso a resumir:

  • Por un problema con la vista de su hijo y tal y como constaba en un documento médico, se dirigen a urgencias del Hospital de Santiago, para que sea atendido por el servicio de oftalmología que solo se presta en dicho servicio de urgencias. El personal que le atiende ignora el informe y les deriva al servicio de pediatría de urgencias de Txagorritxu que es quien tiene que decidir qué pasos han de seguir.
  • Después de 4 horas en Txagorritxu les dicen que dos días después le lleven al servicio de oftalmología de Santiago, y que si ven que empeora que le vuelvan a llevar a urgencias de Santiago, naturalmente su hijo no fue a mejor si no a peor y fue lo que hicieron y no les quisieron atender, a pesar de que recordemos que puede llegar a ser un problema grave, porque puede afectar a la visión de su pequeño hijo.
  • Resultado final y debido al pésimo servicio prestado por Osakidetza no han tenido más remedio que

desplazarse a la Clínica Universitaria de Navarra, en Pamplona, naturalmente “soltando una pasta”.

Cuantos casos habrá como este, más de los que nos pensamos, y este porque los padres de este niño se pusieron en contacto conmigo para pasarme esa información, y me han dicho que lo que le sucede a su hijo no es nuevo pues lleva con ese problema desde que el niño tenía 2 años, por tanto tendrá un informe médico extenso.

Desearles a este padre y a esta madre la pronta recuperación de su pequeño.

Seguramente en un porcentaje muy alto el problema no es el personal sanitario, muchas veces el trabajo les sobrepasa, son sus responsables a los que les faltan ideas válidas.

Solo hay que darse una vuelta por ambulatorios, Hospital de Santiago o el de Txagorritxu para darse cuenta como está el asunto, con carteles llenando las paredes por la falta de contrataciones de personal, privatización de pruebas con la sanidad privada, el cierre de urgencias en Santiago, etc..

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